Corteva, una de las principales compañías agrícolas del mundo, busca tecnologías desarrolladas por emprendimientos de América Latina para complementar sus capacidades de investigación y desarrollo. El caso de la biotecnológica argentina Puna Bio muestra cómo la innovación abierta conecta el conocimiento científico local con las necesidades de la industria global.

América Latina es una de las regiones agrícolas mÔs importantes del mundo, pero su aporte al sector ya no se limita a la producción de alimentos. El desarrollo de tecnologías, la investigación científica y el crecimiento de startups especializadas estÔn convirtiendo a la región en una fuente de innovación para las grandes compañías internacionales.

Esta transformación fue uno de los ejes de una conversación organizada por GLOCAL, aceleradora de startups de los sectores agrifoodtech y climatetech, junto a Tom Greene, lĆ­der global de Corteva Catalystā„¢, el Ć”rea de inversión e innovación de la compaƱƭa agrĆ­cola Corteva. El encuentro se realizó en el marco del programa GLOCAL Game Changers 2026 y reunió a startups, inversores y referentes de la industria para analizar cómo las empresas globales incorporan tecnologĆ­as externas a sus estrategias de investigación y desarrollo.

El punto de partida, según Greene, es identificar los problemas concretos que enfrentan los productores. La variabilidad climÔtica, el aumento de los costos de los insumos, la presión sobre los mÔrgenes y la resistencia de malezas, insectos y enfermedades plantean desafíos que requieren nuevas respuestas.

En ese escenario, los avances en biología, química, inteligencia artificial y ciencia de datos abren oportunidades para desarrollar soluciones que complementen las herramientas disponibles y mejoren los procesos de producción agrícola.

Argentina y América Latina, en el radar de la innovación global

Greene destacó el potencial de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay como parte de una región con una sólida tradición agrícola, talento científico y un ecosistema emprendedor cada vez mÔs desarrollado.

La combinación de esas capacidades estÔ llevando a las compañías internacionales a mirar a América Latina no solo como un mercado para comercializar productos, sino también como un espacio donde identificar, desarrollar y validar nuevas tecnologías.

Brasil, por ejemplo, fue mencionado por su marco regulatorio para las soluciones biológicas, que favoreció la adopción de este tipo de productos y lo convirtió en un mercado atractivo para startups que trabajan en ese campo.

Argentina tambiĆ©n ofrece casos que ilustran esta tendencia. Uno de ellos es Puna Bio, una empresa biotecnológica que forma parte del portafolio de GLOCAL y recibió una inversión de Corteva Catalystā„¢.

La compañía trabaja con microorganismos extremófilos, capaces de sobrevivir en condiciones ambientales extremas, para desarrollar soluciones destinadas a la agricultura. Para Corteva, esta tecnología representa una oportunidad de acceder a fuentes de descubrimiento microbiano que complementan sus propias líneas de investigación.

El caso refleja cómo una startup puede aportar conocimientos y desarrollos especializados a una compañía global, mientras que la alianza con un socio estratégico puede abrir nuevas posibilidades para validar y escalar su tecnología.

Innovación abierta: sumar capacidades mÔs allÔ de la empresa

El desarrollo de nuevas tecnologías exige inversiones, conocimiento especializado y tiempos de investigación que pueden ser difíciles de concentrar dentro de una sola organización. Por eso, las grandes compañías agrícolas estÔn ampliando sus vínculos con startups, centros de investigación y otros actores del ecosistema científico y tecnológico.

Greene explicó que la estrategia de Corteva no consiste en elegir entre desarrollar tecnología internamente o adquirirla a terceros, sino en identificar las innovaciones mÔs relevantes allí donde surjan y evaluar cómo pueden complementar las capacidades de la compañía.

En ese marco se creó Corteva Catalystā„¢, hace aproximadamente tres aƱos. Desde entonces, el Ć”rea concretó alrededor de 14 inversiones en tecnologĆ­as vinculadas con campos emergentes, como los productos biológicos, la edición genómica, las nuevas plataformas de investigación y las herramientas basadas en inteligencia artificial.

Para las startups, el vínculo con una compañía de alcance internacional puede aportar mucho mÔs que financiamiento. El acceso a infraestructura de investigación y desarrollo, pruebas a campo, conocimiento regulatorio, capacidades productivas y canales comerciales puede facilitar el recorrido desde una tecnología prometedora hasta una solución disponible para los productores.

El rol de los ecosistemas emprendedores

La conexión entre las necesidades de la industria global y las capacidades de las startups latinoamericanas es uno de los ejes del trabajo de GLOCAL.

A través de GLOCAL Game Changers y sus iniciativas de innovación abierta, la organización trabaja con corporaciones para identificar y evaluar tecnologías emergentes en América Latina. Al mismo tiempo, acompaña a los emprendimientos en el proceso de comprender las demandas de la industria y las condiciones necesarias para establecer alianzas estratégicas.

Durante 2026, GLOCAL trabajó junto a Corteva Catalystā„¢ para identificar y analizar empresas alineadas con sus prioridades de innovación, vinculando las necesidades tecnológicas de la compaƱƭa con los desarrollos del ecosistema regional.

Entre las Ôreas con mayor potencial, Greene destacó la convergencia de la biología, la química, la inteligencia artificial y la ciencia de datos. La integración de estas disciplinas puede acelerar el descubrimiento de nuevas soluciones agrícolas y mejorar las posibilidades de llevarlas al mercado.

Para América Latina, el desafío consiste en aprovechar sus capacidades productivas, científicas y emprendedoras para ocupar un lugar mÔs relevante en la creación de tecnologías agrícolas. La oportunidad ya no pasa solamente por adoptar innovaciones desarrolladas en otros países, sino también por generar soluciones desde la región y conectarlas con las necesidades de la industria global.

Fuente: Agrofy news