El colectivo feminista se movilizó masivamente en todo el país. En la Ciudad de Buenos Aires, al cierre de la marcha se leyó un documento denunciando el desmantelamiento de las políticas de género.
Este miércoles se realizó una nueva movilización en todo el país. A once años del primer grito, Ni Una Menos marchó en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la multitud escuchó al final de la movilización, frente al Congreso de la Nación, la lectura de un duro documento firmado por los colectivos convocantes.
Hubo en la declaración fuertes críticas al Gobierno nacional, a partir de haber cancelado numerosos programas destinados a la prevención de la violencia de género y se denunció el desmantelamiento de las políticas de género a partir de su desfinanciamiento.
En el documento se reclamó justicia por los femicidios de Agostina Vega, Dulce María Beatriz Candia y Noelia Romero, cuestionaron las políticas del gobierno de Javier Milei y denunciaron el retroceso de las políticas públicas destinadas a prevenir la violencia de género.
Bajo la consigna “Justicia por Agostina, Dulce, Noelia y por todas”, el texto sostuvo que las vidas de mujeres, lesbianas, travestis, trans, intersex y personas no binarias “no son desechables” y llamó a “unir las luchas” frente a lo que definieron como un contexto de ajuste, precarización y violencia.
El reclamo de justicia por Agostina a la cabeza
El documento de los colectivos convocantes tuvo como uno de los puntos centrales el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba.
Con respecto al caso de Agostina, que todavía conmociona a esta provincia, las organizaciones responsabilizaron al Estado por no haber garantizado su protección y exigieron la renuncia del ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, además de sanciones para los funcionarios judiciales que intervinieron en el caso.
Otros casos que estuvieron presentes en el documento leído son los de Dulce María Beatriz Candia, de 17 años, asesinada en Misiones, y por Noelia Romero, de Temperley.

La declaración también se refirió a la imperiosa necesidad de que se produzcan avances en las investigaciones de mujeres desaparecidas y condenas efectivas en distintos casos de violencia de género y crímenes de odio.
Las organizaciones volvieron a exigir justicia por las víctimas del triple lesbicidio de Barracas y pidieron que el hecho sea reconocido judicialmente como un crimen de odio.
Repudio al antifeminismo del Gobierno
El documento elaborado a propósito de los once años de Ni Una Menos, no ahorra críticas hacia el gobierno de Javier Milei.
Así, se denunciaron que el Gobierno nacional eliminó o vació programas vinculados a la prevención y asistencia de las violencias por motivos de género y acusaron al Ejecutivo de sostener una postura negacionista frente a la violencia patriarcal.
Por otra parte, no dejaron pasar cómo algunos funcionarios al referirse al asesinato de Agostina evitaron llamarlo femicidio. «Negar esa figura implica desconocer una desigualdad estructural que sigue provocando muertes».
Según datos citados en el documento, entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron al menos 3.205 víctimas letales de violencia de género en Argentina.
Finalmente, el pronunciamiento concluyó con la convocatoria a fortalecer la organización colectiva frente al contexto actual y con una consigna que atravesó toda la jornada: “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”.





