A once años de la histórica primera marcha de Ni Una Menos, miles de personas volvieron a ocupar las calles de Río Cuarto para visibilizar los reclamos vinculados a la violencia de género, exigir justicia para las víctimas y demandar políticas públicas que garanticen prevención, asistencia y protección.

La convocatoria, impulsada por el Colectivo Ni Una Menos Río Cuarto, reunió a más de 5.000 personas entre integrantes de organizaciones feministas, sociales, sindicales, estudiantiles, barriales y de derechos humanos, además de familiares de víctimas y vecinos de distintos sectores de la ciudad.

Las actividades comenzaron durante la tarde en el Galpón Blanco del Centro Cultural El Andino, donde se desarrollaron intervenciones artísticas, expresiones culturales y espacios de reflexión. Posteriormente, la columna de manifestantes recorrió las calles céntricas hasta llegar al Palacio de Tribunales, escenario del acto central.

Frente a los tribunales locales se dio lectura a un documento consensuado por las organizaciones participantes, en el que se reclamó la implementación efectiva de políticas públicas destinadas a prevenir y erradicar las violencias por motivos de género, así como mayores recursos para garantizar su funcionamiento.

Durante la jornada también se escucharon pedidos de justicia por víctimas de femicidios y denuncias sobre situaciones de vulneración de derechos que atraviesan mujeres y diversidades. Además, se expresaron críticas hacia los gobiernos nacional, provincial y municipal por diferentes aspectos vinculados a las políticas de género y asistencia social. Entre los cuestionamientos locales, se hizo referencia a la situación de la Maternidad Kowalk.

En el documento leído durante el cierre, las organizaciones remarcaron la necesidad de fortalecer la Educación Sexual Integral, garantizar el acceso a dispositivos de protección y avanzar en medidas concretas que permitan abordar las violencias de manera integral.

La movilización volvió a convertir a Río Cuarto en uno de los principales escenarios de la conmemoración del 3 de junio en el sur cordobés, reafirmando una demanda que, once años después de la primera convocatoria, continúa vigente en las calles: el reclamo por una sociedad libre de violencias y con mayores garantías para mujeres y diversidades.