Organizado por el Consejo Económico y Social de Río Cuarto y el Colegio de Abogados, el encuentro reunió distintas perspectivas para reflexionar sobre los desafíos éticos, sociales y humanos de la transformación tecnológica y la importancia de poner a las personas en el centro del debate.

Con una importante participación del público, se llevó adelante el conversatorio “Magnífica Humanitas. El impacto de la Inteligencia Artificial, en defensa de la dignidad humana”, organizado conjuntamente por el Consejo Económico y Social (CEyS) de Río Cuarto y el Colegio de Abogados de Río Cuarto.

La actividad propuso un espacio de diálogo interdisciplinario sobre el impacto de la Inteligencia Artificial y sus implicancias en la vida social, los derechos y las relaciones humanas, con el objetivo de ampliar la discusión más allá de los aspectos técnicos y reflexionar sobre el lugar de las personas en un contexto de transformación tecnológica.

El encuentro contó con las disertaciones del presbítero Raúl Frega, del Instituto Superior María Inmaculada (ISMI); el doctor en Informática Javier Blanco, de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC); y el doctor en Filosofía Armando Chiappe, de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC). La moderación estuvo a cargo de la abogada Denise Della Mea, integrante del Colegio de Abogados de Río Cuarto.

Desde sus distintas perspectivas —espiritual, tecnológica y filosófica—, los expositores abordaron los desafíos que plantea el desarrollo de la Inteligencia Artificial y la necesidad de recuperar y preservar el valor de lo humano. En ese marco, también se compartieron reflexiones vinculadas con los planteos del papa León XIV sobre Inteligencia Artificial y dignidad humana.

La convocatoria, que contó con una sala colmada, reflejó el interés por generar espacios de reflexión colectiva frente a los cambios que atraviesan a la sociedad.

Desde el CEyS destacaron la importancia de promover el diálogo entre instituciones y disciplinas para construir una mirada integral sobre los desafíos del presente y del futuro, entendiendo que el progreso tecnológico debe contemplar siempre a las personas, sus derechos y su dignidad.