Al anunciarse el retiro de su principal inversor, la firma procesadora detuvo su producción con el resultado de despidos y suspensiones de altísimo impacto en la localidad del departamento JuÔrez Celman.

Santa Eufemia,  en el departamento JuÔrez Celman, pasa por estas horas momentos de incertidumbre, en tanto la principal fuente de empleo formal, la procesadora Manisur, dispuso frenar su producción y al interrumpir su actividad nada menos que 70 trabajadores y trabajadoras pierden su trabajo, con el impacto que tendrÔ en la pequeña localidad.

La drÔstica determinación de la empresa golpea de lleno el corazón productivo de la región y se traduce en el despido masivo de sus empleados.

Según publicó el portal Mundo Gremial, el origen del conflicto se originó con un repentino cambio de rumbo empresarial tras la salida del principal accionista de la firma. En diÔlogo con medios locales, Marcela Rodríguez, delegada de la seccional Río Cuarto de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), precisó que la paralización se desencadenó porque la fÔbrica se quedó sin la materia prima indispensable para sostener la actual campaña.

De acuerdo con lo detallado por la referente gremial, el aƱo pasado un empresario oriundo de Alejandro Roca habƭa adquirido la mayorƭa del paquete accionario de Manisur S.A. Su plan original contemplaba desviar y procesar en las instalaciones de Santa Eufemia la materia prima proveniente de una nueva firma agroexportadora de su propiedad.

Sin embargo, los planes de logística y abastecimiento trazados por el empresario finalmente naufragaron, y tampoco se logró captar la producción de otros productores regionales independientes para compensar el faltante. Sin materia prima en los silos, la viabilidad operativa de la planta se desplomó de forma estrepitosa, completo el medio especializado en temas laborales.