Esteban Marrero destacó la tradición del Estudio Alonso y la necesidad de una actualización permanente en el ejercicio profesional. También planteó la importancia de establecer criterios para el uso de la inteligencia artificial en la actividad jurídica. En el marco del Día del Abogado, Esteban Marrero se refirió a los desafíos que atraviesa actualmente el ejercicio de la profesión y remarcó la necesidad de mantener una formación permanente frente a los cambios que se producen en el ámbito jurídico y tecnológico.
“El rol del abogado exige un permanente aprendizaje, se modifican leyes y normativas, surgen nuevas herramientas tecnológicas, y eso nos desafía a evolucionar como profesionales. La IA es un complemento que debe ser regulado en su uso”, sostuvo Marrero. En ese sentido, consideró que la incorporación de nuevas tecnologías representa una oportunidad para la actividad profesional, aunque entendió que debe estar acompañada por criterios claros que permitan garantizar un uso responsable de estas herramientas. Marrero también puso en valor la trayectoria del Estudio Alonso, institución a la que pertenece y que cuenta con una extensa historia en Río Cuarto.
“El estudio Alonso fue fundado en 1924 y es uno de los más antiguos de la ciudad. Es un estudio familiar en el que procuramos honrar el legado de nuestros antepasados”, destacó. Con una trayectoria de más de un siglo, el estudio representa además una continuidad generacional dentro de la profesión jurídica local, combinando la tradición familiar con los nuevos desafíos que plantea el ejercicio de la abogacía.





