Dionisio Cendoya repasó su vocación por la abogacía, destacó el impacto de la inteligencia artificial en la profesión y planteó la necesidad de fortalecer las fiscalías con tecnología y recursos humanos para mejorar la atención de las causas penales. “Nunca tuve ninguna duda de mi destino profesional, siempre supe que sería abogado.

El legado de mi padre fue muy fuerte”, explicó Dionisio Cendoya al recordar los motivos que marcaron su elección profesional. En el marco del Día del Abogado, Cendoya también se refirió a los cambios que atraviesa la profesión a partir de la incorporación de nuevas tecnologías. “La inteligencia artificial es una herramienta fundamental. Si se usa con responsabilidad es un gran complemento”, aseguró, aunque remarcó la importancia de continuar con la capacitación permanente. “Hay que seguir estudiando y formándose de manera permanente”, sostuvo el abogado, al considerar que la actualización profesional resulta indispensable frente a los nuevos desafíos que plantea el ejercicio de la abogacía.

Por otra parte, Cendoya puso el foco en el funcionamiento de las fiscalías y en la necesidad de fortalecer los recursos disponibles para el desarrollo de su tarea. “Es muy importante que las fiscalías cuenten con las herramientas necesarias para desarrollar su tarea, no sólo las tecnológicas sino también en materia de personal”, señaló. En ese sentido, hizo referencia particularmente al ámbito penal, donde consideró necesario establecer prioridades frente al volumen de causas. “Un ejemplo es lo que sucede en los ámbitos donde se tratan las causas penales, donde lo urgente son aquellas que tienen detenidos”, graficó.