Una multitud estimada en más de 12 mil personas se movilizó este jueves en Río Cuarto en el marco de la cuarta Marcha Federal Universitaria, convocada en defensa de la educación pública y del sistema científico nacional.
La manifestación estuvo encabezada por la comunidad de la Universidad Nacional de Río Cuarto y reunió a estudiantes, docentes, nodocentes, investigadores, graduados, gremios, organizaciones sociales, centros de estudiantes, jubilados, vecinos y representantes de distintos sectores políticos e institucionales de la ciudad y la región.
La concentración comenzó en Plaza San Martín y recorrió las principales calles céntricas hasta llegar a la Plaza de la Juventud, frente al Palacio Municipal, donde se desarrolló el acto central de la jornada.
La rectora de la UNRC, Marisa Rovera, fue la única oradora y tuvo a su cargo la lectura del documento consensuado por la comunidad universitaria. Allí advirtió sobre el impacto del ajuste presupuestario y salarial que atraviesan las universidades públicas argentinas.
“La consigna vuelve a ser la defensa del sistema universitario público argentino y de la ciencia nacional”, expresó Rovera frente a miles de manifestantes.
Durante el discurso, la rectora sostuvo que el financiamiento universitario atraviesa una situación “crítica” debido al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno nacional y remarcó que las universidades públicas representan “un instrumento de justicia social” y una herramienta fundamental para el desarrollo científico, tecnológico y productivo del país.
El documento difundido durante la movilización señaló que las transferencias destinadas a las universidades nacionales registraron una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026. Asimismo, se expuso el deterioro salarial que atraviesan docentes y trabajadores universitarios, indicando que mientras la inflación acumulada alcanzó el 293,3% entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, los salarios aumentaron un 147,3%, generando una pérdida del poder adquisitivo superior al 37%.
La comunidad universitaria también manifestó preocupación por la situación de las becas estudiantiles y programas de acompañamiento. En ese sentido, se cuestionó el congelamiento de las Becas Progresar y la incertidumbre sobre las Becas Estratégicas Manuel Belgrano, consideradas fundamentales para garantizar el acceso y la permanencia de estudiantes de sectores populares.
Además, se advirtió sobre la suspensión de las becas de vocaciones científicas y las consecuencias que el ajuste provoca en el sistema universitario, entre ellas la renuncia de profesionales formados, el pluriempleo docente y la crisis de las obras sociales universitarias.
En uno de los pasajes más destacados del documento, se afirmó que “la universidad pública aloja la esperanza y hace posibles los sueños de miles de jóvenes”, al tiempo que se cuestionó el incumplimiento de resoluciones judiciales vinculadas al financiamiento universitario.
“Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple y qué sentencias acata, lo que se rompe no es solo el presupuesto universitario, sino el contrato social que nos mantiene libres y en un estado de derecho”, expresó Rovera.
La movilización desarrollada en Río Cuarto formó parte de una nueva jornada nacional de protesta realizada simultáneamente en distintas ciudades del país, en defensa de las universidades públicas y del sistema científico argentino.
Fotos: Javier Raiden












