Doing+ avanza con la manufactura aditiva a gran escala y la robótica industrial: fabrican piezas complejas con brazos robóticos, sustituyen importaciones y forman talento para competir.

En un país donde la industria necesita competir a escala global, una startup decidió dar un salto hacia el futuro y fabricar con robots y nuevas tecnologías lo que antes había que importar.

Doing+ es hoy una de las pocas compañías de la región que domina la manufactura aditiva a gran escala integrada con brazos robóticos de seis ejes, una tecnología que ya es estÔndar en los grandes países industriales pero que en Argentina recién empieza a mostrar su potencial.

ā€œLa tecnologĆ­a es muy sexy, pero si no tiene impacto no sirveā€, dice JoaquĆ­n Dahl, CEO y fundador de la empresa. Desde sus inicios, esa premisa guĆ­a cada proyecto: no se trata de sumar mĆ”quinas porque sĆ­, sino de generar soluciones que cambien de verdad los procesos productivos de las empresas.

Los inicios
La historia de Doing+ comenzó con la pandemia de Covid-19. En 2020, en apenas 33 dĆ­as, el equipo liderado por Dahl desarrolló EVA 02, un respirador de fabricación nacional creado junto al INTI, que fue el Ćŗnico aprobado por ANMAT en todo el proceso de ensayos –electrónica, software, mecĆ”nica– de punta a punta. ā€œEsa adversidad fue el inicio real de la empresaā€, recuerda el CEO.

Antes de eso, ya habían ejecutado el desarme de 150 robots industriales, reacondicionÔndolos y dÔndoles nueva vida en distintas plantas. Un ejercicio que muestra cómo provechar lo disponible con inteligencia.

Robots que imprimen
La manufactura aditiva que desarrolla Doing+ va mucho mÔs allÔ de la impresión 3D doméstica. Mientras la impresora convencional trabaja capa por capa en tres ejes, los sistemas que integra la startup utilizan brazos robóticos de seis ejes que permiten imprimir en múltiples planos, eliminar soportes estructurales y lograr una libertad de diseño casi ilimitada. Para metales, trabajan con tecnologías WAAM (Wire Arc Additive Manufacturing o Fabricación Aditiva por Arco de Alambre) y lÔser azul para piezas de alta complejidad.

ā€œAl aportar capas sobre un brazo robótico, ya no se estĆ” atado a un eje horizontal. PodĆ©s imprimir en cualquier orientaciónā€, explica Dahl. Esto permite fabricar piezas de geometrĆ­a compleja sin necesidad de moldes especĆ­ficos ni grandes stocks de repuestos: el concepto de ā€œalmacĆ©n digitalā€ –tener el diseƱo guardado y producir a demanda– es parte clave de la propuesta de valor de la empresa.

Sectores clave
Oil & Gas, aeronÔutica, naval e industria alimenticia son los sectores donde Doing+ hoy se despliega. En todos ellos, el denominador común es la necesidad de repuestos críticos con tiempos de entrega acotados y alto costo de inventario inmovilizado.

ā€œHay empresas que tienen stock valorado en millones de dólares parado en un galpón, esperando una rotura que quizĆ”s no ocurre en aƱosā€, explica Dahl. En cambio, la manufactura aditiva permite fabricar piezas certificadas cuando y donde se necesitan.

El modelo no es exclusivo para grandes corporaciones. Uno de los casos mĆ”s ilustrativos es el de una fĆ”brica de artefactos de iluminación en LanĆŗs: con una inversión de entre 20.000 y 40.000 dólares, Doing+ integró un robot de 2020 con maquinaria preexistente, automatizando todo el proceso productivo y multiplicando la capacidad de planta. ā€œNo hace falta tener la Ćŗltima tecnologĆ­a. Hace falta un buen proyecto que busque el impacto que necesitĆ”sā€, subraya el CEO.

Talento argentino
Con proyectos en curso hacia Chile y Uruguay, y cotizaciones realizadas en Estados Unidos, Doing+ empieza a trazar su expansión regional. Dahl identifica en el talento local una ventaja genuina.

La empresa cuenta hoy con una red de alianzas con universidades de todo el paĆ­s: UBA, UADE, Universidad de El Salvador, Lomas de Zamora, Mendoza, Córdoba, Salta, NeuquĆ©n y Misiones, entre otras. ā€œTrabajamos federalmenteā€, dice Dahl. De hecho, en su centro tecnológico en Pilar, instalaron un robot dedicado a capacitaciones, y colaboran con el INTI en el desarrollo de nuevas aplicaciones.

 

Fuente: El Cronista