El plan de forestación alcanzó veredas, escuelas, plazas, espacios públicos y nuevos loteos. La estrategia también contempla reutilizar los retoños de los ejemplares plantados para ampliar la cobertura verde de la localidad.
Santa Catalina continúa ampliando su arbolado urbano a través de un programa de forestación que, desde el inicio de la actual gestión, permitió incorporar 1.360 árboles y más de 2.000 arbustos en distintos puntos de la localidad.
Los ejemplares fueron distribuidos en veredas, establecimientos educativos, plazas, espacios públicos y nuevos loteos, con el objetivo de incrementar los sectores verdes y mejorar el entorno urbano.
Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es el aprovechamiento de los retoños que surgen de los árboles ya plantados. De esta manera, el Municipio busca reproducir nuevos ejemplares y dar continuidad a las tareas de forestación sin depender exclusivamente de nuevas incorporaciones.
La propuesta se basa en un esquema de diseño sostenible que combina la plantación, el cuidado y la multiplicación del arbolado, con la mirada puesta en construir una localidad cada vez más verde.





