Un nuevo producto satelital desarrollado por el INTA incorpora la dimensión temporal al anÔlisis de la vegetación y permite identificar cuÔnto tiempo se mantienen las anomalías negativas.

La herramienta mejora la lectura territorial del estado de los cultivos y pasturas, al tiempo que aporta información concreta para planificar manejos y reducir riesgos en los sistemas productivos.

La plataforma web Herramientas satelitales para el Seguimiento de la Producción Agropecuaria (SEPA) del INTA incorporó un nuevo producto que amplía de manera significativa el anÔlisis del estado de la vegetación a escala nacional.

Se trata de la duración de las anomalías negativas del índice de vegetación NDVI, una herramienta que incorpora la variable temporal, lo que marca la diferencia y aporta una lectura mÔs precisa para la toma de decisiones productivas.

SegĆŗn explicó MarĆ­a de los Ɓngeles Fischer, investigadora del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar, ā€œeste producto permite identificar las Ć”reas del paĆ­s donde el NDVI se encuentra por debajo de su promedio histórico y cuantificar el tiempo en el que se sostuvo esa condiciónā€.

Información concreta

Esa información, procesada de manera sistemÔtica, ofrece un indicador sobre el estado general de la cobertura vegetal.

A diferencia de los productos que reflejan el estado de la vegetación en un momento en particular, esta nueva herramienta agrega continuidad en el anĆ”lisis. ā€œProporciona la duración, en dĆ­as, durante la cual el NDVI permaneció por debajo de los valores medios históricos, permitiendo caracterizar la persistencia de las anomalĆ­as negativasā€, especificó Fischer.

Para el productor, el valor estÔ en entender de dónde se viene y cómo se encuentra actualmente el sistema, lo cual permite anticiparse a distintos escenarios y proyectar decisiones productivas.

ā€œEsta información contribuye a mejorar la toma de decisiones vinculadas con, por ejemplo, fechas de siembra, selección de cultivos y variedades, planificación de ciclos productivos o estrategias de manejo frente a escenarios de dĆ©ficit hĆ­dricoā€, explicó Fischer.

El enfoque temporal permite distinguir situaciones transitorias de aquellas que se prolongan y pueden tener impacto directo en los planteos productivos. La lectura integrada del territorio se transforma, asƭ, en una herramienta prƔctica, pensada para el uso cotidiano.

Evaluar el estrƩs

Uno de los principales aportes del nuevo producto es que permite evaluar el grado de persistencia del estrés de la cobertura vegetal, un dato que no se obtiene con la simple observación de anomalías puntuales.

Desde el INTA destacaron que esta información ā€œfacilita la anticipación a escenarios productivos desfavorables y brinda respaldo para ajustar estrategias de manejo y reducir riesgosā€.

La nueva herramienta incorpora la variable temporal, lo que marca la diferencia y aporta una lectura mƔs precisa para la toma de decisiones productivas.

La nueva herramienta, complementaria a las disponibles

Este nuevo producto se integra y complementa con el mapa de anomalías históricas de la vegetación ya disponible en SEPA. Mientras ese indicador muestra si la vegetación estÔ por encima o por debajo de su comportamiento medio en un momento determinado, este nuevo producto satelital incorpora el tiempo como variable clave.

Nuevo productoĀ Ā 

ā€œEste nuevo producto incorpora la dimensión temporal, mostrando cuĆ”nto tiempo se sostuvieron esas anomalĆ­as negativasā€, detalló Fischer. El anĆ”lisis se realiza sobre un lapso de hasta 112 dĆ­as, con actualizaciones cada 16 dĆ­as.

Desde el punto de vista técnico, el sistema analiza intervalos de 16, 32, 48, 64, 80, 96 y 112 días previos, lo que permite identificar Ôreas donde la vegetación mantiene anomalías negativas de manera mÔs o menos persistente.

Las imÔgenes utilizadas provienen del sensor MODIS a bordo del satélite Terra y cuentan con una resolución espacial de 6,25 hectÔreas, lo que posibilita una lectura detallada del territorio productivo.

El desarrollo se enmarca en el trabajo del equipo SEPA, del Observatorio Permanente de los Agroecosistemas del Instituto de Clima y Agua (CIRN-INTA), que impulsa la elaboración y difusión de productos satelitales y agrometeorológicos orientados a la toma de decisiones agropecuarias.

Para Fischer, la incorporación de la duración de las anomalĆ­as negativas representa un avance metodológico: ā€œSumar la duración de las anomalĆ­as negativas es un enfoque Ćŗtil, ya que agrega una dimensión temporal que no suele estar incluida en los productos tradicionalesā€.

En ese sentido, el nuevo indicador consolida a SEPA como una plataforma en permanente evolución, que suma herramientas concretas para acompañar la planificación productiva con información objetiva y de alcance nacional.