Empresarios tecnológicos, emprendedores y especialistas analizaron cómo la inteligencia artificial está cambiando la forma de crear y gestionar negocios en Argentina. Automatización de tareas técnicas, agentes de IA, supervisión humana y nuevas habilidades fueron algunos de los ejes del encuentro organizado por CAC Joven, espacio de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), junto a la Usina de Emprendedores.
La inteligencia artificial ya está modificando la manera de trabajar de empresas y emprendimientos argentinos. Desde programación y procesos técnicos hasta el uso de agentes inteligentes, distintas compañías comenzaron a delegar tareas en estas herramientas, mientras mantienen en manos humanas la estrategia, la supervisión y las decisiones vinculadas con los negocios.
Estas transformaciones fueron analizadas durante un seminario organizado por CAC Joven, espacio de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), junto a la Usina de Emprendedores, que reunió a jóvenes empresarios, especialistas y representantes de los sectores público y privado.
La jornada puso sobre la mesa algunos de los interrogantes que atraviesan actualmente al ecosistema emprendedor: cómo incorporar inteligencia artificial a los negocios, qué procesos pueden automatizarse, qué capacidades siguen dependiendo de las personas y cómo prepararse para un escenario tecnológico en permanente transformación.
De programar línea por línea a delegar tareas en la IA
Uno de los paneles estuvo dedicado específicamente a conocer cómo empresas tecnológicas están incorporando inteligencia artificial a sus procesos cotidianos.
Tomás García Piñeiro, CTO y cofundador de ABN Group, explicó que la forma de desarrollar tecnología experimentó un cambio significativo. Mientras anteriormente los equipos programaban línea por línea, actualmente una parte importante de esas tareas puede automatizarse.
En su empresa, señaló, las tareas técnicas pueden delegarse en herramientas de inteligencia artificial, mientras que las decisiones vinculadas con la estrategia continúan en manos de las personas.
Por su parte, Gonzalo Eiras, cofundador de Marei, contó que la compañía trabaja con agentes de IA, aunque el proceso de curación y supervisión de los resultados permanece a cargo de equipos humanos.
Nicolás Giménez, cofundador y CEO de Fidu AI, coincidió en las posibilidades que ofrece la tecnología para asumir tareas técnicas, pero marcó un límite relacionado con el desarrollo comercial: a la hora de hacer negocios, existe una dimensión del contacto humano que todavía no puede ser reemplazada por la inteligencia artificial.
Qué habilidades ganan valor frente a la automatización
La discusión también avanzó sobre otro de los interrogantes que genera la expansión de estas herramientas: qué capacidades humanas pueden adquirir mayor importancia a medida que más tareas se automatizan.
Gabriela Ferrucci, presidenta de la Asociación de Hoteles de Turismo de Argentina (AHT) y directora de la CAC, consideró que la inteligencia artificial representa una oportunidad, pero remarcó que sectores como la hotelería conservan un componente humano que no puede ser sustituido por la tecnología.
En la misma línea, Nicolás Pascucci, fundador de Nipa Talent, destacó el valor de las habilidades blandas como diferencial en este nuevo escenario.
A su turno, Melina Masnatta, especialista en Educación, Tecnología e Impacto, centró su exposición en los desafíos que plantea el aprendizaje frente a la aceleración tecnológica y en la necesidad de repensar cómo las personas adquieren nuevas capacidades.
El ecosistema emprendedor como parte del crecimiento
Más allá de la inteligencia artificial, el encuentro también analizó las condiciones necesarias para crear y desarrollar nuevas empresas en Argentina y la importancia de contar con redes de acompañamiento.
“El emprendedor solo no puede, por eso necesita contar con un ecosistema emprendedor”, sostuvo Javier González Pedraza, director de la Usina de Emprendedores.
Federico Pinho, director general de Emprendedores del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, definió al ecosistema emprendedor como una red integrada por instituciones públicas y privadas que acompañan a quienes deciden desarrollar sus propios proyectos.
Durante su participación, destacó la importancia de generar redes de trabajo y fortalecer la articulación entre los diferentes actores. También dejó una recomendación para quienes están evaluando comenzar un negocio: “Resuelvan un problema real para una persona real”.
Educación y formación ante los nuevos desafíos
La apertura del seminario estuvo a cargo de Natalio Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, quien puso el foco en el papel de los jóvenes y de la educación para el desarrollo del país.
“Estudiar es hacer patria, porque si a ustedes les va bien, a la Argentina le va bien”, sostuvo Grinman durante su intervención.
En ese marco, también repasó el trabajo que la CAC desarrolla en materia educativa a través de su Instituto Privado y de la Universidad CAECE.
La formación apareció así como otro de los ejes de la jornada, en un escenario en el que el avance de la inteligencia artificial no solo transforma procesos dentro de las empresas, sino que también plantea nuevas demandas de conocimientos y capacidades para emprendedores y trabajadores.
Aprender a trabajar con la inteligencia artificial
El cierre estuvo a cargo de Timoteo Este, presidente de CAC Joven, quien planteó la necesidad de evitar una mirada centrada exclusivamente en la amenaza que puede representar la automatización y avanzar hacia el aprendizaje de nuevas formas de trabajo.
“Tenemos que aprender a trabajar en conjunto”, sostuvo. En ese sentido, consideró que “la IA no es una amenaza, sino una herramienta que hay que aprender a usar”.
La actividad concluyó con un espacio de networking e intercambio entre los participantes. El debate dejó planteado uno de los desafíos que comienza a atravesar a cada vez más empresas y emprendimientos argentinos: cómo aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial para automatizar y mejorar procesos sin perder el criterio, la estrategia y las capacidades humanas que siguen siendo centrales para desarrollar un negocio.





