Por Sandra Choroszczucha – Politologa y Profesora de la UBA. www.sandrach.com.ar

En octubre de 2023 volverán a enfrentarse dos coaliciones, la peronista cuya conducción sigue reteniendo CFK, quien dice que no será candidata a presidenta porque está proscripta (y no está proscripta), y que presenta a Massa ganando protagonismo a partir de ocupar la cartera económica. Desde 2019 CFK podía haber definido delegar su liderazgo, pero no lo hizo, y así sigue obstruyendo cualquier renovación en el frente oficialista. Y lo mismo ocurre con Mauricio Macri, y así vemos como cada pre candidato del PRO lo busca para salir fotografiado junto a él en las portadas de diarios o portales. Por lo tanto, las dos posibles transiciones de liderazgo en ambas coaliciones siguen esperando un desenlace.

En Juntos por el Cambio (JxC) este desenlace se presenta harto turbulento. Por un lado, nos encontramos con un aspirante a la presidencia que quiere ser presidente desde que se sentaba en las mesas pandémicas quincenales en marzo de 2020, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

A partir de discursos que eligen la moderación y captar el voto de “quien sea”, el alcalde porteño se pelea con su contrincante también del PRO, Patricia Bullrich (ex montonera de la extrema izquierda, actual presidenta del PRO y representante de la “derecha”) quien se supo ganar el lugar de “halcona” en contraste con las que serían las “palomas” larretistas. Y así Patricia Bullrich nos cuenta sobre los imperativos ajustes sin anestesia y sin consensos con ajenos y sobre como el ejército deberá salir a combatir por las calles a la delincuencia. Y Larreta le dice de modo solapado a Bullrich que “es una estafadora” cuando éste afirma en su primer discurso oficial de lanzamiento de campaña “…los únicos que se aprovechan de la grieta, son los que la abrieron… y los que la usan, son unos estafadores” y Bullrich le responde a Larreta de modo menos solapado que “no hay lugar para dialogar con quienes son parte del problema y profundizan la decadencia de nuestro país, ni para respuestas tibias ante la triste realidad que sufren los argentinos…”. ¿El PRO tiene algún otro pre candidato o candidata y no le estamos prestando demasiada atención?

Sí. El PRO también tiene otra pre candidata que decidió pelear por la presidencia, María Eugenia Vidal, y no lo decidió sola sino bajo la venia capital de Macri, que mientras Larreta presentaba a través de un video su pre candidatura y Bullrich le respondía a Larreta que ella no era la estafadora y que él era un tibio, el number one del PRO se fotografiaba en el nuevo bunker de campaña de María Eugenia Vidal junto a ella y varias computadoras y carteles de fondo que enuncian “Vidal, Vidal, María Eugenia Vidal”.

Vidal parece querer ubicarse en el “centro” de esta pelea amarilla, identificándose con una postura que no es ni negociadora de más ni negociadora de menos, aunque Mauricio Macri que la auspicia, sería el jefe de los “halcones”. Vidal aclaró que si Macri se sube al ring electoral ella se baja; el jefe de las “palomas” y la sub jefa de los “halcones” en cambio nos cuentan que serán pre candidatos a presidentes con o sin Macri.

El radicalismo por su lado, cuenta hasta el momento con dos pre candidatos, uno que ya nos avisó que quiere ser presidente y que va a ser el presidente sin lugar a dudas, Gerardo Morales, actual gobernador de Jujuy, y otro, Facundo Manes que cuando le preguntan si va a ser candidato nos responde que el vino para ver como salimos mejores de la pandemia, para replantearnos cómo encarar la democracia y la modernidad en el siglo XXI, que vino para ser parte de un gran proyecto colectivo que involucre a todos los argentinos, como sucedió en 1983, pero todos suponemos que quiere ser candidato a presidente.

Además, a principios de febrero se sumó otra pre candidata que no quería cargos, Elisa Carrió, pero que ahora nos anunció “en la Coalición Cívica va a haber candidata y la candidata voy a ser yo”, pero nos cuentan que no quiere ser presidenta, sino que vino a moderar a la coalición. ¿Hay más aspirantes a pre candidatos a la presidencia en Juntos por el Cambio? Sí, por ejemplo, el señor Miguel Ángel Pichetto, el ex operador político de CFK en el Congreso, luego compañero de fórmula de Mauricio Macri en 2019, también decidió que se postulará con su fuerza Encuentro Republicano Federal. Y habrá que ver a dónde irá a parar Martín Lousteau de la UCR, que todos sabemos que aspira a ser jefe de gobierno porteño desde 2015, pero ya no tendría el apoyo incondicional que le prometió Rodríguez Larreta.

Fernán Quiroz del PRO (él sí recontra apadrinado por Larreta) se prepara para competir con una imagen súper positiva luego de su labor en pandemia, y Jorge Macri (el primo “halcón” que aterrizó hace un tiempo ya en el gobierno de la ciudad y conquistó vorazmente territorio porteño aparece en los sondeos de opinión con altísimas chances de vencer). Y bajo este escenario, a Lousteau le restan pocas chances de poder lograr esta vez lo que casi logra conquistar en 2015, cuando compitió casualmente contra Rodríguez Larreta y nos hablaba mal de Rodríguez Larreta (con argumentos sólidos, todos sustentados en datos, como el elevado presupuesto que el PRO gastaba/gasta en publicidad mientras destinaba/destina magras partidas para educación y salud porteñas).

Pero si creen que acá termina el carnaval pre electoral están equivocados. Frente a un Frente de Todos (FdT) donde CFK nos cuenta todo lo que harán en contra de lo desastroso de este gobierno, que es el de ella, se postula otro candidato que en su cuenta de twitter escribió “acá estoy. Soy el Daniel de siempre, con más fe y esperanza que nunca. Cuentan conmigo. Yo cuento con ustedes”, el mismo Daniel que gobernó la provincia de Buenos durante ocho años –desde 2007 a 2015- y la dejó quebrada, el mismo que duró 43 días durante este gobierno como ministro de Producción. Mientras Juntos por el Cambio nos cuenta todo lo que hará para resolver lo desastroso de este gobierno que también heredó lo desastroso de ellos, se sigue reposicionando Javier Milei con su reaccionario frente libertario, Libertad Avanza, Milei que nos cuenta que desprecia a los “zurdos de mierda” de los radicales, de la Coalición Cívica y de las “palomitas tibias” del PRO tanto como al kirchnerimo porque son todos colectivistas, y tilda de “casta” a toda la dirigencia política menos a Patricia Bullrich, a Mauricio Macri, y a el mismo, mientras el mismo y los otros dos que no serían “casta” reivindican al gobierno peronista neoliberal de derecha de los años noventa, que estuvo conducido por un señor que andaba en una Ferrari y se daba la gran vida “con la nuestra”.

¿Algo más para destacar sobre la trastornada competencia electoral argentina? Sí, para la elección próxima en 2023, la tercera fuerza que sigue creciendo y le hace frente a ambas coaliciones (al FdT y JxC) se arroga el lugar de la extrema derecha, con un ideario que incluye que en el mercado se opere con la compra y venta de órganos y niños incluidas. Y cuando la tercera fuerza que se interpone en la polarización ocupa la extrema derecha y demuestra ganar más y más adeptos que prefieren creer a su líder que dice que con él tendremos un mundo feliz cuando además explote el Banco Central, el voto que pueden captar los dos de Juntos por el Cambio que no son “casta” resta votos a Milei o al revés, los que puede captar Milei resta votos a los dos de Juntos por el Cambio que no son “casta”. Y así, todo parece indicar que en la oposición, las “palomas” larretistas, los radicales y los de la Coalición Cívica se llevan una parte de los votos, pero los “halcones” del PRO que no sabemos si serán Patricia Bullrich y Vidal (que era “paloma/casta” hasta hace unos días) o Patricia Bullrich y Macri se llevan otra parte de los votos de la “derecha” pero otra parte se la lleva Milei con su libertad que avanza con intenciones de armar un gran foro de las “derechas” del mundo, con el ex presidente de Brasil, Jair Bolsonaro (con el cual coincide en que no hubo un intento de golpe de Estado hace pocas semanas contra Lula cuando bolsonaristas le tomaron los tres poderes).

Y así, una oposición configurada por dos fuerzas, pero dividida en al menos tres partes, con dos partes que traccionan hacia un extremo, no tiene asegurada su victoria frente a un Frente de Todos que quiere competir también contra el mismo, enojado con lo que hicieron mal, todo por culpa de Macri. Y el presidente en funciones, Alberto Fernández sigue pidiendo al pueblo que lo “acompañe a construir la utopía de la igualdad” mientras nos cuenta que somos el segundo país que más crece en el mundo con casi un 100% de inflación anual.

Busco y busco un remate para terminar mi columna, pero no lo encuentro.