Nideport desarrolla proyectos de restauración ambiental y créditos de carbono con tecnología propia. La empresa ya recibió inversiones de fondos internacionales y utiliza inteligencia artificial, drones y sensores para monitorear ecosistemas. Su objetivo es expandir el modelo a millones de hectáreas en los próximos años.
La startup argentina Nideport logró captar más de US$ 7 millones de inversión de fondos internacionales vinculados al ecosistema tecnológico y climático, con un modelo que combina restauración forestal, créditos de carbono y desarrollo de tecnología aplicada al monitoreo ambiental.
La empresa fue fundada por Juan Núñez y Tomás Gutiérrez, quienes comenzaron el proyecto con el objetivo de encontrar un modelo económicamente sostenible para la recuperación de bosques degradados. La respuesta apareció en el mercado de créditos de carbono, un sistema mediante el cual empresas compensan emisiones financiando proyectos certificados de captura de CO₂.
Restauración ambiental y tecnología
El primer desarrollo de la compañía fue “Vida Nativa”, un proyecto ubicado en Misiones sobre la Selva Paranaense, donde intervienen más de 22 mil hectáreas degradadas por décadas de explotación forestal.
Según datos de la empresa, el proyecto permitió remover y almacenar más de 1,2 millones de toneladas de dióxido de carbono, además de generar impacto en comunidades locales e indígenas y reducir significativamente los incendios forestales.
La iniciativa obtuvo certificaciones internacionales bajo estándares Verra VCS y CCB Gold Level, lo que posicionó a sus créditos de carbono entre los de mayor valor dentro del mercado voluntario global.
Inteligencia artificial, drones y monitoreo en tiempo real
Mientras desarrollaban el proyecto ambiental, los fundadores también crearon una plataforma tecnológica propia para monitorear el territorio. El sistema integra inteligencia artificial, sensores IoT, drones autónomos e imágenes satelitales.
La herramienta permite detectar incendios, intrusiones y caza furtiva en tiempo real, además de generar modelos tridimensionales del bosque mediante fotogrametría. Esa capacidad tecnológica es clave para garantizar trazabilidad y respaldar las certificaciones ambientales obtenidas por la empresa.
Actualmente, la startup analiza expandir esta tecnología a gobiernos provinciales, parques nacionales y grandes propietarios privados, incorporando un segundo modelo de negocio vinculado a soluciones tecnológicas para gestión ambiental.
Escalabilidad y nuevos proyectos
Nideport proyecta ampliar su alcance en los próximos años mediante nuevos desarrollos forestales y el lanzamiento de un fondo de inversión propio orientado a proyectos climáticos.
La empresa apunta a incorporar nuevas hectáreas restauradas y continuar escalando su modelo de negocios, en un contexto donde las tecnologías climáticas y los mercados vinculados a sostenibilidad ganan protagonismo a nivel global.
El caso de Nideport refleja una tendencia creciente dentro del ecosistema tecnológico: startups que combinan inteligencia artificial, monitoreo ambiental y modelos financieros innovadores para abordar desafíos vinculados al cambio climático y la conservación de recursos naturales.
Fuente: Forbes Argentina





