El Gobernador de Córdoba aprobó un fortalecimiento de $2.000 millones. La medida busca apalear el recorte a la educación técnica impuesta por el gobierno de Javier Milei.
Este lunes, desde San Francisco, el gobernador Martín Llaryora anunció un fondo de $2.000 millones para sostener el funcionamiento de las escuelas técnicas, tras la decisión del Gobierno nacional de recortar los aportes a estas instituciones.
«Las escuelas técnicas necesitan ser sostenidas, no desfinanciadas, porque son la base de la creación de talentos para nuestras industrias», expresó el mandatario, señalando que el presupuesto provincial para la educación técnica quintuplica al otorgado por la gestión de Javier Milei, que alcanza los $400 millones.
En la misma línea, el gobernador relacionó la educación técnica, el desarrollo productivo y el empleo: «No hay trabajo sin industria y no hay industria sin talento».
Financiamiento de escuelas técnicas
En un discurso cargado de críticas contra el Gobierno nacional, Llaryora comparó el contexto actual con lo ocurrido en la etapa previa al 2001. «En aquella época también nos quisieron volver a convencer de que la Argentina no debía tener industria y que solo debía estar condenada a los servicios o a la producción primaria. Las etapas se repiten, y por eso quiero recordar aquel momento y rendir homenaje a la resistencia de los docentes técnicos, que no quisieron enfrentar en soledad ese proceso. Estas escuelas son producto de esa resistencia», desarrolló.
Asimismo, se refirió a la situación de las localidades de la provincia de Córdoba, que según el Gobernador se «desarrollan a partir de sus parques industriales, cuyos talentos surgieron de las escuelas técnicas». «Sin el valor agregado que ofrecen nuestras industrias, será imposible crecer» siguió.
Finalmente, el mandatario pidió trabajar junto a los intendentes y a la comunidad para exigir que vuelva el financiamiento nacional de las escuelas técnicas.
Según datos oficiales, el presupuesto de la administración central para las escuelas técnicas cayó en promedio un 40% tras la derogación del piso histórico del 0,2% de los ingresos corrientes que garantizaba la Ley 26.058.





