Con más de 3.300 encuestas y una metodología participativa basada en talleres, grupos focales y relevamientos institucionales, la Universidad Nacional de Río Cuarto presentó los resultados de la Autoevaluación Institucional, cuyo informe fue aprobado por unanimidad por el Consejo Superior.
El proceso permitió identificar fortalezas, debilidades y desafíos estratégicos de la UNRC a partir de la participación de estudiantes, docentes, nodocentes, graduados y organizaciones externas. Los resultados mostraron una alta valoración de la Universidad, especialmente por su prestigio académico, la calidad educativa, el acceso gratuito y la cercanía territorial, además de señalar desafíos vinculados con la modernización de la gestión, la infraestructura, las trayectorias estudiantiles y la articulación con el territorio.
El trabajo fue coordinado por la Secretaría de Planeamiento y Relaciones Institucionales y se estructuró como un proceso colectivo, abierto y transparente, que incorporó la participación de todos los claustros universitarios y de actores sociales externos vinculados con la Universidad. En el Consejo Superior el informe fue presentado por el subsecretario de Planeamiento Martín Uicich.
La iniciativa surge a partir de la necesidad de actualizar el Plan Estratégico Institucional (PEI) vigente desde 2017, teniendo en cuenta los profundos cambios producidos en los últimos años en el sistema universitario, las transformaciones tecnológicas, la irrupción de la inteligencia artificial, las nuevas demandas sociales, los desafíos de inclusión y accesibilidad, el fortalecimiento de las redes territoriales y el compromiso institucional con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Desde la UNRC se destacó que la autoevaluación constituye una herramienta estratégica para “medir para evaluar y evaluar para mejorar y transformar”, consolidando un modelo de gestión basado en evidencias, diagnósticos participativos y mejora continua.
Para el desarrollo de la autoevaluación se amplió el Consejo Interfacultades de Planificación mediante la Resolución del Consejo Superior N.º 377/25. Se incorporaron representantes docentes, nodocentes, estudiantiles, graduados, integrantes de la Unidad de Tecnología de la Información y del Consejo Social de la UNRC. El espacio reunió 27 voces institucionales.
El proceso incluyó revisión bibliográfica y documental. También talleres participativos, grupos focales, encuestas institucionales, análisis de debilidades y desafíos estratégicos y construcción de lineamientos para la actualización del PEI.
Entre los documentos analizados se encuentran el PEI 2017-2023, el Informe de Autoevaluación Institucional de 2019, la evaluación externa de CONEAU, los planes estratégicos de las facultades, las asambleas universitarias y experiencias de evaluación de otras universidades nacionales e internacionales.
Uno de los componentes centrales fueron los 11 talleres participativos desarrollados con el objetivo de generar espacios de reflexión, debate y análisis colectivo para identificar y priorizar los principales desafíos institucionales.
En los talleres trabajaron sobre tres grandes ejes:
– Académico (pregrado, grado y posgrado),
– Investigación, Extensión y Vinculación,
– Gestión, Administración, Infraestructura, Seguridad Laboral y Bienestar Estudiantil.
En total participaron 202 personas en grupos focales y talleres interactivos, representando a unidades académicas, equipos de gestión, docentes, nodocentes y estudiantes.
Por otra parte, la etapa de encuestas permitió sistematizar percepciones y experiencias de la comunidad universitaria y del territorio.
Se aplicaron seis modelos de encuestas dirigidos a distintos grupos:
– estudiantes ingresantes,
– estudiantes efectivos,
– estudiantes secundarios que participaron de JUPA,
– personal docente, nodocente, becario, investigador
– graduados,
– instituciones y organizaciones externas.
Los resultados mostraron altos niveles de valoración positiva hacia la Universidad Nacional de Río Cuarto. Entre estudiantes ingresantes, la percepción positiva de la UNRC alcanzó el 92%, mientras que el 77,5% afirmó que recomendaría estudiar en la institución.
En estudiantes efectivos, el nivel de recomendación llegó al 93%. En graduados y organizaciones externas superó el 97%.
Entre los principales motivos para elegir la UNRC aparecen el prestigio académico y la calidad educativa. También el acceso gratuito, la salida laboral, la amplia oferta de carreras y la cercanía territorial.
Asimismo, entre los aspectos más valorados se destacaron las oportunidades de formación, el clima laboral, el compromiso con los derechos humanos, la igualdad de género y la capacidad técnica y científica de la institución.
La autoevaluación también permitió identificar problemáticas y desafíos prioritarios. En el eje académico surgieron preocupaciones vinculadas con trayectorias académicas discontinuas, dificultades para estudiantes que trabajan, necesidad de mayor formación práctica, actualización pedagógica y digital y carreras más flexibles y de menor duración.
En investigación, extensión y vinculación se señalaron limitaciones para el desarrollo científico, burocracia administrativa, necesidad de mayor articulación con el territorio, fortalecimiento de la virtualización y evaluación del impacto social de las acciones universitarias.
En gestión e infraestructura se identificaron problemas de mantenimiento edilicio, necesidad de modernización tecnológica, conectividad, mejoras en aulas y comedor universitario, fortalecimiento de políticas de bienestar, salud mental, reducción de burocracia administrativa y mayor articulación institucional.
Desde la UNRC remarcaron que la Autoevaluación Institucional constituye una herramienta estratégica para la planificación y transformación de la Universidad. El sistema permite transformar percepciones, experiencias y demandas de la comunidad universitaria y de organizaciones externas en información sistemática para la toma de decisiones institucionales.
Entre sus principales objetivos se destacan identificar fortalezas y debilidades. También generar diagnósticos participativos, orientar políticas universitarias de largo plazo, fortalecer la articulación territorial, modernizar la gestión universitaria, consolidar indicadores para la mejora continua y retroalimentar permanentemente la planificación estratégica.
La actualización del Plan Estratégico Institucional se organizará sobre siete ejes estratégicos:
– Académico,
– Investigación, Desarrollo y Extensión,
– Gestión Universitaria,
– Ambiente,
– Bienestar,
– Infraestructura,
– Comunicación.
El nuevo modelo prevé además 23 líneas estratégicas y 58 actividades articuladas con acciones operativas concretas, bajo un esquema permanente de evaluación y seguimiento institucional.





