Infira, una empresa biotecnológica nacida en Santa Fe, fue distinguida en los WIPO Global Awards 2026, considerados uno de los máximos reconocimientos internacionales a la innovación. Su desarrollo permite transformar cultivos anuales en perennes, con el potencial de reducir costos de producción, disminuir el uso de insumos y mejorar la sostenibilidad de la agricultura.

Una startup argentina logró uno de los reconocimientos más importantes del mundo en materia de innovación tecnológica. Se trata de Infira, una empresa biotecnológica santafesina que obtuvo uno de los WIPO Global Awards 2026, el certamen organizado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), organismo dependiente de las Naciones Unidas.

La compañía fue seleccionada entre 11 ganadores, luego de superar un proceso que reunió más de 1.300 postulaciones provenientes de 120 países, consolidándose como uno de los proyectos de base científica con mayor proyección internacional.

Además, durante la ceremonia realizada en Ginebra, Suiza, la investigadora y cofundadora Renata Reinheimer recibió una distinción especial como Mejor Innovadora del Año.

Una tecnología para cambiar la forma de producir alimentos

La innovación desarrollada por Infira propone un cambio profundo en la agricultura tradicional.

Mientras cultivos como soja, maíz, trigo o arroz requieren volver a sembrarse después de cada cosecha, la empresa desarrolló una plataforma biotecnológica que permite que esas plantas recuperen la capacidad de rebrotar, transformándolas en cultivos similares a los perennes.

La tecnología parte del estudio de genes que las plantas perdieron durante miles de años de domesticación y mejoramiento agrícola. A través de un método propio —ya patentado— la startup logra expresar selectivamente esos genes para que los cultivos vuelvan a crecer después de ser cosechados.

El resultado es la posibilidad de obtener varias cosechas a partir de una única siembra.

Menos insumos y mayor sustentabilidad

Según la empresa, este modelo productivo permitiría reducir el uso de maquinaria agrícola, combustible, agua y agroquímicos, además de disminuir la degradación del suelo.

Al mismo tiempo, las raíces de mayor profundidad propias de los cultivos perennes favorecen la captura de carbono y contribuyen a mejorar la calidad del suelo a largo plazo.

Hasta el momento, Infira ya desarrolló un arroz capaz de producir al menos dos ciclos de cosecha, aunque la tecnología también podría aplicarse en otros cultivos como soja, maíz, alfalfa y caña de azúcar.

Ciencia argentina con proyección global

Infira nació en 2020 dentro del ecosistema científico de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), el CONICET y el Parque Tecnológico del Litoral Centro.

La startup fue fundada por Renata Reinheimer, Cecilia Arolfo y María Victoria Nagel, junto a un equipo de investigadores y profesionales, y contó con el acompañamiento de la aceleradora Itera.

Durante la entrega del premio, Reinheimer destacó que el desarrollo nació en un laboratorio argentino y sostuvo que la tecnología abre una nueva forma de pensar la agricultura sostenible mediante soluciones basadas en ciencia.

Un reconocimiento internacional a la innovación

El jurado de los WIPO Global Awards valoró especialmente el potencial de la tecnología para transformar los sistemas de producción de alimentos, reducir costos agrícolas, disminuir el impacto ambiental y contribuir a una mayor captura de dióxido de carbono.

Para Infira, el reconocimiento representa un respaldo internacional a una innovación desarrollada íntegramente en Argentina y una oportunidad para acelerar la transferencia de esta tecnología hacia el mercado global, en un contexto donde la agricultura enfrenta el desafío de producir más alimentos con un menor impacto sobre los recursos naturales.

Fuente: EcoBiz