Los radares climáticos aportan en la actualidad al sector agropecuario información vital para estimar las precipitaciones, monitorear fenómenos meteorológicos severos y predecir su desplazamiento, permitiendo a los productores optimizar la planificación de siembras, fertilización, riegos y la gestión de riesgos climáticos para aumentar los rendimientos. Esta tecnología detecta la ubicación, evolución y tipo de fenómenos…

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