La iniciativa deroga 70 normas que se consideran obsoletas. Diputados opositores denuncian que detrás de esta «cortina de humo» se busca seguir vaciando al Estado.
La Cámara de Diputados le dio media sanción este miércoles al proyecto de ley Hojarasca, la iniciativa impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, para depurar el digesto jurídico con la derogación de más de 70 normas que, según el Gobierno, quedaron obsoletas.
La iniciativa recibió 138 votos positivos, 96 negativos y nueve abstenciones, y fue girado al Senado, donde el Gobierno espera que obtenga la sanción definitiva.
Una hojarasca muy criticada
El presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, «Bertie» Benegas Lynch (La Libertad Avanza), destacó que el proyecto de Ley Hojarasca busca derogar normas obsoletas o inútiles, y lo contrapuso con la pulsión que le atribuye a la política tradicional de acumular regulaciones sin límites para “hacerle la vida imposible” al ciudadano argentino “de bien”.
En ese sentido, reivindicó la Ley Hojarasca como un mecanismo para salir de “este laberinto regulatorio y de esta carrera de obstáculos para el laburante argentino de bien” y que a su juicio constituye “una cosa irrespirable en la Argentina”.
“Valoro el esfuerzo del Gobierno y los funcionarios para desmontar esta inflación legislativa, pero considero que ahora se debería poner el foco en cuestiones que ayuden a reactivar o impulsar la economía”, expresó a su turno Eduardo Falcone, diputado del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID).
Por su parte, su par de Unión por la Patria (UxP) Nicolás Trotta se manifestó en contra de la Ley Hojarasca y opinó que “detrás de esta cortina de humo pretenden seguir destruyendo al Estado”.
“No hay un objetivo de prolijidad legislativa, sino de ocultar detrás de algunas leyes que ya no tienen vigencia, la imposición de un proyecto que no considera prioritario el desarrollo industrial, ni tecnológico, ni el acceso de la población a los medicamentos”, expresó Kelly Olmos, del mismo bloque.
“Con este proyecto se está derogando la Ley 26.688, que declara de interés nacional la investigación y producción pública de medicamentos y vacunas, y es importante porque hace a la soberanía sanitaria de un país”, alertó por su parte Pablo Yedlin, también diputado de UxP.
Pablo Farías, integrante de Provincias Unidas, en tanto, señaló: “No vemos, entre tantas urgencias, la necesidad para el desarrollo de esta normativa. Creemos también que tiene falencias y que se han tratado de meter cosas que no son ‘hojarasca’, y por eso presentamos un dictamen alternativo”.
En tanto, la presidenta del interbloque del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, advirtió que “hay que ser muy termo para votar una ley como ésta”.
“No van a haber más de dos o tres diputados que van a levantar la mano para votar esta ley que tengan alguna idea de qué se trata”, reprochó, y cuestionó la idea de que se trate de una ley “inocua”.
Fuente: NA





