Se trata de Chytapay, una fintech coinvertida por la Agencia Córdoba Innovar y Emprender a través del Programa Triple F 2024, desarrolló una plataforma orientada a emprendedores y empresas que buscan ordenar, conciliar y agilizar cobros recurrentes mediante transferencias bancarias.
Todo empezó con una escena cotidiana: una mesa, un asado y una queja que se repetía. Cobrar por transferencia, lejos de ser un proceso simple, se había vuelto un laberinto de pagos iguales, montos sin identificar y recordatorios constantes a quienes no cumplían en término. “No sabés qué dolor que es cobrar las expensas por transferencia”, recordó Alfonso Del Boca, cofundador de Chytapay, al repasar el origen de la idea que dio lugar a la startup fintech orientada a ordenar, conciliar y simplificar los cobros recurrentes mediante transferencias bancarias.
El emprendedor venía de trabajar en la administración de un core bancario, experiencia que le permitió identificar rápidamente el problema detrás de esa situación cotidiana. “Entendía cómo funcionaba todo el tema de transferencias y dije: acá hay todo lo que podemos solucionar”, explicó. Según señaló, la dificultad no radica en el medio de pago, sino en lo que sucede después: la conciliación de los pagos y el seguimiento de quienes no abonaron en tiempo y forma.
Del problema cotidiano al desarrollo del producto
Tras varios meses de análisis, Del Boca se contactó con Martín Costamagna, su socio, y comenzaron a trabajar en un producto enfocado en simplificar la manera de cobrar. El punto de partida fue claro: la transferencia es uno de los métodos más económicos, rápidos y efectivos, pero su uso masivo se ve limitado por la falta de herramientas que permitan ordenar la información. “Cuando uno tiene que pagar servicios grandes se puede pagar con transferencia, pero no se usa masivamente porque es un problema de conciliación y de seguimiento”, señaló.
Durante el primer año, el equipo avanzó en el desarrollo de una solución que luego debió ser reformulada. Los cambios normativos vinculados al débito automático y la incorporación de la transferencia full obligaron a repensar el producto original. “Ahí medio que se nos cayó nuestro aplicativo y tuvimos que refactorizarlo en lo que hoy es Chytapay”, explicó Del Boca.
La plataforma actual salió a producción en marzo de 2025, cuando comenzó a operar con su línea de transacciones. Desde entonces, la startup mostró un crecimiento sostenido. Actualmente, Chytapay cuenta con 185 clientes, procesó más de 8 mil pagos y canalizó un volumen total de 320 millones de pesos.
La mayoría de sus usuarios son emprendedores y trabajadores autónomos que antes cobraban por transferencia y registraban los pagos de manera manual, generalmente en planillas de Excel. “Estamos intentando abarcar todo ese nicho que está desatendido por las entidades bancarias tradicionales y por las billeteras, simplificándole la manera de cobrar”, indicó el cofundador.
Coinversión, expansión y próximos pasos
Chytapay fue seleccionada por la Agencia Córdoba Innovar y Emprender para recibir coinversión a través del Programa Triple F 2024 en un momento clave de su desarrollo. “Justo nos vino en la puesta en marcha para la entrada en producción”, explicó Del Boca. El apoyo permitió afrontar los costos de integración y los primeros gastos necesarios para atraer clientes.
Durante los primeros meses, entre marzo y octubre, la plataforma operó bajo un esquema de friends and family, sin cobrar el uso del servicio. “Todavía no teníamos desarrollado el móvil para pagar los cobros, era un MVP y nos faltaban bastantes cosas”, detalló. Recién a partir de octubre comenzaron los primeros meses de facturación.
En la actualidad, la startup está enfocada principalmente en su vertical B2B, que es la que mayor impacto está generando. Además, trabaja en integraciones con sistemas de gestión que requieren cobros recurrentes de manera pasiva. El objetivo es reducir intermediarios en la cadena de pagos y lograr cobros inmediatos, ágiles y económicos, utilizando la transferencia como medio principal.
La internacionalización también forma parte de la hoja de ruta del proyecto, con México y Colombia como mercados potenciales debido a su similitud en la infraestructura bancaria. No obstante, el foco inmediato está puesto en consolidar el modelo en el mercado argentino. “Queremos terminar de validar el producto y cubrir las distintas necesidades de quienes cobran por transferencia”, explicó Del Boca, y agregó que la plataforma ya está preparada para escalar cuando se logre abrir una nueva ronda de capital.
En un contexto donde el uso del efectivo continúa en retroceso, el cofundador sostuvo que la transferencia seguirá ocupando un rol central. “Aquellas personas que cobran de manera masiva y lo quieren hacer de forma económica van a seguir encontrando en la transferencia el mejor método de pago”, concluyó.





