Se trata de Pill Ar, un emprendimiento coinvertido por la Agencia Córdoba Innovar y Emprender. Ya tiene habilitación sanitaria vigente y de esta forma la empresa da un paso clave hacia la medicina personalizada en el sistema de salud, combinando tecnología, regulación y una nueva experiencia para pacientes crónicos.
La medicina personalizada dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad concreta en Córdoba. Pill.Ar, startup coinvertida por la Agencia Córdoba Innovar y Emprender y beneficiaria del Programa Semilla 2024, comenzó a producir medicamentos personalizados mediante impresión 3D que ya se dispensan en farmacias habilitadas, marcando un nuevo hito en su proceso de consolidación tecnológica.
La propuesta de la empresa se apoya en una premisa clara: el sistema de salud continúa ofreciendo soluciones estandarizadas para personas que no lo son. En ese sentido, Enzo Moriconi, CEO y cofundador de Pill.Ar, lo resume con precisión: “Hoy millones de personas conviven con enfermedades crónicas y toman varios medicamentos o suplementos por día. El sistema de salud sigue ofreciendo soluciones estandarizadas para personas que no lo son”.
Frente a ese escenario, la startup desarrolló una tecnología que permite “combinar múltiples principios activos, en dosis personalizadas, dentro de un solo medicamento, con estándares de calidad farmacéutica y de forma automatizada”, lo que, según explica Moriconi, “mejora la adherencia, reduce errores y simplifica tratamientos que hoy son complejos y poco eficientes para el paciente”. De este modo, la medicina deja de adaptarse a procesos industriales rígidos y comienza a ajustarse al perfil clínico real de cada persona.
Ese salto conceptual y tecnológico se apoya en un avance decisivo: la habilitación sanitaria que permitió llevar la innovación al circuito formal del sistema de salud. Tal como señala el CEO de Pill.Ar, “la habilitación sanitaria es un hito clave porque valida que nuestra tecnología cumple con los mismos estándares de calidad, seguridad y trazabilidad que cualquier medicamento que se dispensa en farmacia”. A la vez, remarca que este logro “confirma que la personalización puede hacerse de forma segura, controlada y regulada” y posiciona a la empresa como “pionero a nivel global en llevar la producción de medicamentos personalizados, mediante manufactura aditiva, al marco regulatorio real del sistema de salud”.
Con ese respaldo normativo, la tecnología desarrollada por Pill.Ar dejó de ser un prototipo para convertirse en una solución concreta que ya impacta en la experiencia de los pacientes. En particular, en aquellos que conviven con patologías crónicas y requieren esquemas terapéuticos complejos y de largo plazo.
– ¿Qué cambios están viendo en la experiencia de los pacientes?
-Lo que estamos viendo confirma nuestra hipótesis inicial: la mayoría de estos pacientes son crónicos, pero también clínicamente dinámicos. Hoy pueden volver a la farmacia y recibir un medicamento distinto cada vez, ajustado a cómo evolucionaron, sin empezar todo de cero. Para el paciente eso se traduce en tratamientos más simples, mayor adherencia y la sensación de que el medicamento realmente se adapta a su cuerpo y no al revés.
– ¿Cómo es el modelo con farmacias y qué planes de expansión tienen?
-Nuestro modelo es de licencia tecnológica. No reemplazamos a la farmacia: la potenciamos. Dotamos a farmacias habilitadas de nuestra tecnología, capacitación y software para que puedan producir medicamentos personalizados bajo un modelo regulado.Este año buscamos llegar a Chile, España y expandirnos en Argentina, ampliando la red de farmacias y sumando nuevas áreas terapéuticas, siempre con foco en pacientes crónicos y tratamientos de largo plazo.
De este modo, Pill.Ar proyecta su crecimiento a partir de una red descentralizada, que le permite escalar sin perder cercanía con los pacientes ni trazabilidad en los procesos, al tiempo que abre su tecnología a nuevos mercados.
Hoy, con los primeros medicamentos personalizados impresos en 3D integrados al circuito farmacéutico cordobés, esta startup no solo consolida su modelo, sino que inaugura una nueva etapa para la medicina personalizada en la provincia, proyectando a Córdoba como un territorio donde la innovación en salud se traduce en soluciones concretas para los pacientes.





