Con base científica en Latinoamérica y operación global, la compañía cerró una ronda de US$ 8 millones para fortalecer su infraestructura tecnológica, diagnóstica y de datos aplicados a la lucha contra el cáncer.

La biotecnología aplicada a la medicina de precisión continúa ganando escala a partir de desarrollos nacidos en la región. Biomakers, una empresa fundada en Argentina y actualmente con sede central en San Francisco, anunció el cierre de una ronda Serie A por US$ 8 millones, destinada a profundizar su plataforma integrada de oncología de precisión basada en diagnóstico molecular, datos clínico-genómicos, biobancos reales e inteligencia artificial.

La compañía reconocida como una de las promesas del sector en 2018, llega a esta etapa con una operación consolidada en más de 20 países, tres laboratorios moleculares propios en Buenos Aires, San Pablo y Ciudad de México, y una infraestructura científica orientada a la investigación oncológica y las enfermedades raras.

Infraestructura científica con alcance regional y global

Desde sus laboratorios en la región, Biomakers realiza diagnósticos moleculares de alta complejidad a gran escala y construyó un biobanco de tumores que supera los 100.000 casos, junto a un dataset clínico-genómico curado de más de 100.000 pacientes provenientes de poblaciones históricamente subrepresentadas en la investigación biomédica global.

A esto se suman más de 650.000 tests moleculares realizados, que constituyen la base de una plataforma orientada a generar evidencia clínica real (real-world data) para el desarrollo de nuevas terapias y métodos diagnósticos.

La ronda fue respaldada por inversores de Estados Unidos y Latinoamérica, entre ellos Labcorp Venture Fund, Oncology Ventures, Zentynel Frontier Investments, Sky High Fund, Endurance28 y Sonen Capital, y valida un modelo de negocio apoyado en activos científicos difíciles de replicar y una operación clínica integrada a la práctica médica real.

Escalar tecnología y datos, no expandir territorios

A diferencia de otras rondas orientadas a la expansión geográfica, el destino del capital estará focalizado en escalar infraestructura tecnológica y de datos ya existente. Según explicó la conducción de la empresa, la expansión territorial fue previa a la ronda, lo que permitió concentrar la inversión en capacidades estratégicas.

El foco estará puesto en el fortalecimiento de plataformas de big data, biobancos, diagnóstico molecular e integración estructural de inteligencia artificial, tanto en procesos internos como en soluciones destinadas a la industria farmacéutica, biotecnológica y de diagnóstico.

La incorporación de inteligencia artificial no se plantea como un complemento aislado, sino como una capa transversal que permite armonizar datos clínicos provenientes de hospitales y centros médicos de la región, generar nuevos insights biológicos y contribuir a la identificación de blancos terapéuticos.

De desarrollo regional a actor global

El crecimiento de Biomakers implicó un cambio en la escala de evaluación más que en su identidad de origen. La empresa compite hoy a partir de una plataforma integrada end-to-end que combina secuenciación genética de última generación, datos clínicos reales, biobancos físicos y sistemas de inteligencia artificial operados bajo estándares internacionales.

Uno de sus principales diferenciales es la diversidad genética representada en sus bases de datos, que incluye más del 50% de los genotipos conocidos a nivel global, un activo clave para la investigación oncológica y el desarrollo de nuevas drogas.

Este enfoque permitió establecer alianzas activas con actores globales del sector y posicionar a la compañía como un proveedor estratégico de información clínica accionable para la industria farmacéutica.

Qué valoraron los inversores

Más allá de las métricas financieras, los inversores destacaron cuatro factores centrales: el crecimiento sostenido de las capacidades diagnósticas propias, la calidad y volumen de los biobancos y datasets clínico-genómicos, los acuerdos con hospitales y centros oncológicos de la región, y la incorporación de talento internacional especializado.

También se valoró la capacidad operativa estandarizada en múltiples países, el impacto clínico medible en términos de calidad diagnóstica y resultados en pacientes, y la posibilidad de vincular datos genómicos con muestras reales, una limitación frecuente en otros modelos de investigación.

Inteligencia artificial y próximos desafíos

El desarrollo de tecnologías propias basadas en inteligencia artificial constituye la próxima etapa estratégica. La empresa trabaja en sistemas que permiten estructurar datos clínicos directamente desde hospitales de Latinoamérica e integrarlos a plataformas globales de análisis.

Este enfoque le permitió ser seleccionada por Google para participar del primer AI Gemini Founders Forum, realizado en noviembre de 2025 en Mountain View.

Con la Serie A cerrada, Biomakers inicia una etapa de mayor ritmo de ejecución, profesionalización de procesos y capacidad para abordar múltiples proyectos complejos en paralelo, consolidando un modelo que combina ciencia, tecnología y datos clínicos reales con proyección global.

Fuente: Forbes Argentina