Mientras en Estados Unidos los rindes de soja y maíz muestran caídas y persiste la incertidumbre con China, en Argentina la oleaginosa ofrece márgenes récord, en contraste con el atraso en las ventas de maíz y trigo.
Los mercados internacionales de granos atravesaron una semana marcada por la incertidumbre. Los reportes de menores rindes en Estados Unidos y la falta de avances en la disputa comercial con China generaron volatilidad en las cotizaciones, mientras que en Argentina la soja mostró márgenes récord para la industria y la exportación, en contraste con el atraso en las ventas de maíz y trigo.
“El dato de la semana fueron los reportes a campo del Crop Tour de Pro Farmer, donde se observaron menores rindes tanto en maíz como en soja en EE.UU.”, explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
Estados Unidos: rindes menores y un frente externo incierto
En maíz, la baja de rendimiento fue más significativa, con reportes de enfermedades que limitarían la productividad. Aun así, el abastecimiento se mantiene por encima del ciclo anterior. “Esto, sumado a que los fondos están muy vendidos en maíz, genera un incentivo a recomprar y a tomar ganancias”, detalló Romano.
En soja, la reducción fue menor, pero los bajos niveles de stock podrían agravar el impacto. “La relación stock/consumo podría entrar en zona de escasez, y todavía falta el llenado de chauchas, lo que abre la posibilidad de sorpresas al momento de la cosecha”, advirtió el especialista.
La tensión entre Estados Unidos y China agrega un elemento adicional. China se abastece hoy de Sudamérica, pero hacia fin de año deberá recurrir a EE.UU. “El problema es que Norteamérica ingresará con una cosecha muy grande, y si el principal comprador no aparece, los precios podrían caer con fuerza”, subrayó Romano.
En trigo, los precios internacionales se vieron presionados por la mayor oferta rusa. Sin embargo, la fuerte performance exportadora de Estados Unidos muestra que, en los actuales valores, el cereal sigue siendo competitivo.
Otro factor de volatilidad provino del mercado de biocombustibles estadounidense, con incumplimientos en las metas de mezcla de biodiesel y pedidos de exenciones por parte de refinerías. “Queda por definir si se exigirá compensación a las empresas, lo que podría incrementar la demanda interna de aceite”, sostuvo Romano.
Argentina: soja en alza y maíz rezagado
En el plano local, la soja se consolidó como protagonista positiva. Precios por encima del promedio anual, ventas dinámicas y márgenes récord impulsan un mercado alcista. “La industria trabaja con márgenes de entre 15 y 20 dólares por tonelada, mientras que la exportación se ubica en torno a 4 dólares. Habitualmente en esta época la exportación opera en negativo y la industria apenas supera los 10”, precisó Romano.
Las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) ya suman 8,4 millones de toneladas, mientras que la cola de buques para cargar soja supera el millón de toneladas, récord para esta altura del año. “Las ventas a precio alcanzan el 48% de la producción, frente a un promedio histórico del 40%”, indicó.
El panorama es distinto para el maíz. “Las ventas están en mínimos históricos. Apenas alcanzan el 38% de la producción, frente a un promedio del 52%. Esta semana se fijaron precios por 500.000 toneladas, cuando lo habitual es 600.000”, remarcó Romano.
Con un 95,9% de cosecha ya levantada, el clima afectó el ritmo en el sur de Buenos Aires, donde las lluvias complicaron los caminos rurales. De cara a la nueva campaña, se proyecta un área récord de 7,8 millones de hectáreas. “Si se logran rindes promedio, la producción podría superar las 55 millones de toneladas”, anticipó.
Trigo: récord productivo y bajo nivel de ventas
El trigo argentino muestra condiciones históricas de cultivo, con un 73% en estado bueno a excelente. Las proyecciones ubican la producción por encima de las 20 millones de toneladas. Sin embargo, las ventas muestran un marcado retraso: apenas 3% a precio y 11% sumando negocios a fijar, cuando el promedio histórico se ubica en 24%.
“Con una cosecha tan grande y tan poco vendido, podría haber presión de precios a la baja y problemas de espacio de almacenaje”, concluyó Romano.
Fuente: TodoAgro