El espacio reúne a más de 20 organismos nacionales y provinciales, entidades científicas, universidades y representantes del sector privado.
Funcionará como ámbito permanente de articulación público-privada para fortalecer la cadena de valor de la alfalfa.
Se acordó una agenda estratégica orientada a mejorar la logística, el financiamiento, la industrialización y la inserción internacional del cultivo
En la localidad de San Basilio, el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, encabezó la constitución de la Mesa Nacional de Alfalfa, un espacio federal de gobernanza y articulación público-privada orientado a potenciar el desarrollo productivo, industrial y exportador de este cultivo estratégico.
La Mesa funcionará con carácter permanente y técnico, con reuniones ordinarias anuales en el marco de la Fiesta Nacional de la Alfalfa, con el objetivo de evaluar avances, coordinar políticas y promover acciones que permitan transformar el potencial productivo del sector en resultados concretos para la economía argentina.
“Tenemos que avanzar en una hoja de ruta que nos permita desarrollar políticas específicas para un cultivo con enorme potencial productivo y exportador. La articulación entre el sector público y privado es clave para transformar ese potencial en crecimiento y oportunidades para las economías regionales”, señaló el ministro Busso, durante el encuentro celebrado en el marco de la 62° Fiesta Nacional de la Alfalfa,
El ámbito se conforma de manera plural y federal, integrando a representantes de más de 20 organismos nacionales y provinciales, entidades científicas, universidades, centros de investigación y actores del sector privado, incluyendo productores, cámaras industriales, exportadores e instituciones vinculadas al mejoramiento genético.
Argentina posee condiciones naturales excepcionales para la producción de alfalfa de alta calidad, aunque el sector reconoce la necesidad de avanzar en una planificación institucional que permita consolidar ventajas competitivas en los mercados internacionales.
En este sentido, uno de los principales desafíos identificados es garantizar volúmenes estables y homogeneidad en el producto, además de mejorar la infraestructura logística y ampliar el acceso al financiamiento para posicionar al heno argentino como un recurso estratégico de las economías regionales.





