En los primeros días del año comenzaron a preocupar a los productores de maíz de primera, las evidencias de estrés hídrico en los sembradíos, según lo confirmó el propio presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto.
En declaraciones radiales, Heraldo Moyetta señaló que la situación de los lotes de maíz del sur de Córdoba evidencia la falta de lluvias y consideró que en una zona que estimó de 80 kilómetros desde Río Cuarto a la redonda, las pocas lluvias de diciembre y enero está haciendo sentir el estrés en el maíz, sembrando un panorama sombrío.
El presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, analizó el complejo panorama hídrico que atraviesa la zona y aseguró que “el maíz de primera ya sufre consecuencias severas y lo contrapuso con lo que considera un «buen momento» que vive la ganadería luego de la apertura de mercados y las subas en el precio de la carne vacuna.
Distintos productores consultados no dejan de señalar que la lluvia en esta zona cercana a Río Cuarto ha sido escasa y llega a poner en jaque al sector productivo del sur cordobés.
Luego de haber atravesado un inicio de campaña prometedor, con buenas lluvias en agosto hasta noviembre, las escasas precipitaciones de diciembre y lo que va de enero encendieron todas las alarmas en el departamento Río Cuarto, el principal productor de maíz de la provincia.
«La verdad es que se está complicando, si bien las tormentas han estado presentes, los milimetrajes no han sido buenos», explicó el dirigente rural en diálogo con Radio Río Cuarto.
Explicó que existe una zona “crítica, de unos 80 kilómetros alrededor de la ciudad de Río Cuarto, donde los cultivos empiezan a definir sus rendimientos bajo un fuerte estrés hídrico”.
El maíz, el más afectado
La región de Río Cuarto este año apostó al maíz, habida cuenta de las lluvias previas y los buenos índices de humedad del suelo.
A esto hay que agregarle las lluvias que históricamente se registran en estas semanas, lo cual con el broche de oro de los buenos precios y rindes récord animaban a todos a una cosecha que permitiera alcanzar rindes de rentabilidad importantes luego de años donde las retenciones y otros factores multicausales complicaron al hombre de campo.
“Aquel que apostó fuertemente al maíz de primera aprovechando la humedad inicial del invierno, hoy enfrenta las consecuencias de la sequía estival”, dijo Moyetta, quien señaló que ya se observan daños irreversibles en algunos lotes
«Se notan pérdidas importantes en el maíz temprano en lugares puntuales. Siempre que hay un estrés hay una pérdida, en el momento de la cosecha vamos a saberlo», señaló, esperanzado que llegue la lluvia que se pronostica para estos días.





