Con una multitud que volvió a colmar el Centro Cívico, San Francisco despidió una nueva edición del ciclo Peatonal, la propuesta cultural y recreativa que cada verano impulsa el municipio y que ya se consolidó como un clásico de la temporada estival.

La última noche funcionó además como antesala del tradicional Festival del Humor, la Buena Mesa y la Canción, el evento más importante de la ciudad, generando gran expectativa entre los vecinos y visitantes.

Según estimaciones oficiales, en las distintas jornadas el ciclo llegó a convocar a más de 8.000 personas por noche, reafirmando el acompañamiento masivo a una iniciativa pensada para disfrutar en familia y con amigos.

Música, danza y hermanamiento cultural

En el cierre brillaron sobre el escenario Lili Biotti, María Elena y La Encrucijada, Los Eichenberger, Juan Molinelli y el Ballet Municipal Patria. El broche artístico estuvo a cargo del Ballet de Rancagua (Chile), en el marco del hermanamiento cultural que une a ambas ciudades desde 2012, fortaleciendo los lazos internacionales a través del arte y la tradición.

La conducción del ciclo volvió a estar en manos de Walter Montoya y Verónica Crivello, voces emblemáticas de la Peatonal, quienes acompañaron cada domingo con calidez y cercanía.

A lo largo de enero y febrero también se destacó la participación de artistas locales y regionales, así como comparsas que aportaron color y ritmo a cada jornada.

Cultura, identidad y desarrollo local

Desde el municipio resaltaron que estos encuentros no solo promueven el acceso gratuito a espectáculos de calidad, sino que también fortalecen la identidad local y ponen en valor la Plaza Cívica renovada como espacio central para la vida cultural de la ciudad.

Además, los carros gastronómicos y cerveceros sumaron su propuesta, generando oportunidades para emprendedores y completando una experiencia integral para quienes eligieron disfrutar el verano en San Francisco.

Con saldo positivo, la Peatonal 2026 se despide dejando postales de noches multitudinarias, artistas celebrados y una comunidad que volvió a encontrarse alrededor de la cultura y el espacio público.