La Universidad Nacional de Río Cuarto llevó adelante este viernes 24 de abril su 317ª colación de grado, la segunda del año, en la que 114 nuevos profesionales recibieron sus diplomas en el Aula Mayor.

La ceremonia se desarrolló en dos actos. Por la mañana, egresaron 34 profesionales de Agronomía y Veterinaria y 19 de Ciencias Económicas; mientras que por la tarde lo hicieron 18 de Ciencias Exactas, 30 de Ciencias Humanas y 13 de Ingeniería. La toma de juramento estuvo a cargo de la rectora Marisa Rovera, y los discursos centrales fueron brindados por la vicerrectora Nora Bianconi, junto a las egresadas Florencia Duartez y Romina Paniego.

Durante el acto matutino, Duartez definió la colación como un momento de “alegría y añoranza” y puso en valor el esfuerzo colectivo detrás de cada título. “Nuestras familias acompañaron cada paso, incluso cuando no entendían del todo”, expresó, al tiempo que destacó el rol de docentes y compañeros en un camino atravesado por “cansancio, dudas, frustraciones y pequeños logros”.

En su mensaje, también reivindicó la educación pública, laica y gratuita, y remarcó la importancia de las becas, la investigación y la extensión universitaria como herramientas que permiten vincular la formación académica con la realidad social. Además, señaló que la labor docente “no siempre es reconocida en condiciones salariales acordes a su trabajo”.

Por la tarde, Paniego hizo hincapié en el recorrido personal y colectivo de los egresados, atravesado por “sacrificios y metas alcanzadas”. Recordó los inicios de la vida universitaria, “con más dudas que respuestas”, y subrayó que el paso por la universidad implica un crecimiento que excede lo académico. “Hoy estamos acá por todas las personas que acompañaron nuestro camino”, afirmó, al tiempo que llamó a ejercer la profesión sin perder la sensibilidad frente a las desigualdades.

En tanto, la vicerrectora Bianconi brindó un discurso con fuerte contenido político y social. En su intervención, hizo referencia a la causa Malvinas como un símbolo de soberanía, vinculándola con la defensa de la educación pública, la ciencia, los recursos naturales y la tecnología.

Asimismo, advirtió sobre el contexto global actual, marcado —según señaló— por crisis múltiples y una creciente imposición de intereses individuales por sobre el bien común. En ese sentido, cuestionó la “descalificación de lo público” y alertó sobre los efectos del desfinanciamiento en áreas estratégicas como las universidades, la salud y el desarrollo científico.

“La destrucción del Estado no debería ser una propuesta aceptable en ningún país”, sostuvo, y reclamó el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario. También planteó su preocupación por la fragmentación social, el debilitamiento de los vínculos y el impacto de estas problemáticas en las nuevas generaciones.

En el tramo final de su discurso, Bianconi destacó la identidad de la Universidad Nacional de Río Cuarto como una institución plural, comprometida con la formación de profesionales y con una fuerte impronta social. Finalmente, instó a los flamantes graduados a ejercer sus profesiones con “profundo compromiso social”.

La jornada dejó no solo nuevos profesionales formados en la universidad pública, sino también un mensaje claro en defensa de su rol como motor de desarrollo, inclusión y transformación social.