Para el cálculo, el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas utilizó tanto la metodología empleada por el Indec como la que se propuso y fue descartada. Los resultados son similares: 3,1 contra 3,02.
Este lunes, el Centro de Almaceneros de Córdoba difundió el informe habitual sobre la evolución de los precios durante el mes de febrero.
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) estimó una inflación mensual para febrero de 2026 de 3,1 %, utilizando tanto la metodología en uso del Indec (ENGHo 2004/05), como la propuesta (y luego anulada) por el mismo organismo con base en (ENGHo 2017/18) cuyos resultados se mantienen similares (3,1% contra 3,02%).
El centro de estudios consideró «urgente» la actualización metodológica. «El dato clave hoy es que los niveles de inflación persisten por encima del 2% mensual (más cercanos al 3%) consolidando un piso de inflación estructural», sostiene el IETSE.
El primer bimestre de 2026 acumula, según los registros del IETSE, un 5,7%, «lo que torna improbable (sino imposible) alcanzar una inflación anual total en torno al 10%, según el objetivo trazado en el Presupuesto Nacional 2026».
Presión en Bienes Esenciales
El rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” se consolidó como el principal motor inflacionario del mes, con una variación mensual de 4,2%. Este impulso fue liderado por fuertes subas en productos alimentarios básicos, como Carne vacuna (+19%); Aceites (+8%); Lácteos (+7%) y Frutas y verduras de estación (+6%).
Otros segmentos, como vivienda, educación, salud y bienes y servicios varios, también contribuyeron al alza de precios, sugiriendo un esquema inflacionario de carácter disperso e integrado, no únicamente localizado en alimentos.
Condiciones Sociales y Seguridad Alimentaria
Desde el IETSE estimaron para febrero de 2026, la línea de pobreza para una familia tipo, en $ 1.770.383, mientras que la línea de indigencia se situó en $ 973.373.
La Encuesta de Hogares refleja un deterioro continuado de la seguridad alimentaria, con indicadores preocupantes, tales como que el 57% de hogares no cubrió la totalidad de la Canasta Básica Alimentaria. Además, entre quienes sí lo hicieron, 71,4% requirió asistencia estatal.
poe otra parte, el 11,3% redujo su ingesta diaria a una sola comida o experimentó hambre y el 20,6% solicitó alimentos o ayuda económica.
Finalmente se indica que el 31,5% reportó hambre no satisfecho, el 52,3% redujo ingestas, priorizando eliminar cenas y el 87,8% financió alimentos mediante crédito, fiado o préstamos.
Consumo, Actividad Comercial y Poder Adquisitivo
El comercio minorista de alimentos en febrero mostró nuevamente una notable contracción interanual de volumen (-8,4%), lo que indica que el aumento de precios supera con creces cualquier recuperación de ingresos reales o expectativas de consumo.
La combinación de inflación persistente y pérdida de poder adquisitivo explica la debilidad de la demanda interna, fenómeno que complica el sostenimiento de una recuperación económica inclusiva, sostiene el informe emitido este lunes por el IETSE.





