Embalse vivió una de las noches más impactantes de su historia cultural. La segunda jornada del Festival Un Canto a la Vida, en el marco de su 40° aniversario y con el esperado regreso al Polideportivo de la UTE tras dos décadas, marcó un antes y un después: más de 30.000 personas colmaron el predio y convirtieron la velada en una auténtica noche récord.

Desde temprano, familias, jóvenes y visitantes de toda la región comenzaron a ocupar cada rincón del Poli, generando una postal inolvidable. La convocatoria extraordinaria confirmó el crecimiento sostenido de un festival que, a lo largo de cuatro décadas, se consolidó como uno de los grandes encuentros populares del Valle de Calamuchita y de la provincia de Córdoba.

Una grilla histórica que unió tradición, talento y emoción
La programación artística estuvo a la altura de la celebración. Sobre el escenario se sucedieron Imperio Gaucho, Paquito Ocaño, Los Nombradores del Alba, Dúo Amukan, Benja Rojas, Iván Coniglio, Estación 67, Natalia Hochea, La Amanecida, Amigos del Folclore, junto a las Academias de Danzas de Embalse, que aportaron identidad, color y un fuerte sentido de pertenencia. Cada presentación fue acompañada por un público participativo, que cantó y aplaudió de principio a fin, reafirmando el espíritu popular del festival y el vínculo profundo entre los artistas y la comunidad.

La Konga desató una fiesta multitudinaria
El punto más alto de la noche llegó con La Konga, número central de la jornada. La banda cordobesa transformó el Polideportivo en una verdadera pista de baile a cielo abierto, con miles de personas cantando y bailando al ritmo del cuarteto. Fue un show potente, festivo y emotivo, que quedará grabado en la memoria colectiva del festival.

Sorteos, emoción y premios para vecinos de Embalse
Uno de los momentos más esperados de la noche fueron los sorteos, que generaron una ovación generalizada. Los premios mayores quedaron en manos de vecinos de la ciudad:
Auto 0 km: Sonia Romo
Casa 1: Vanesa Lazarte
Casa 2: Mariana Molina
Todas las ganadoras son de Embalse, lo que reforzó el sentimiento de celebración compartida y orgullo local.

Presencias institucionales y acompañamiento regional
La noche histórica también contó con la presencia de autoridades provinciales y regionales. Participaron los legisladores Juan Pablo Peirone y Mauricio Jaimes. Acompañaron además Sebastián Cabral (jefe comunal de Villa Quillinzo), Romina Cejas (jefa comunal de Lutti), Miguel Calderón (intendente de San Agustín), Emiliano Torres (intendente de Villa del Dique) y Julio Gantus (intendente de Villa Rumipal), reafirmando el carácter regional del festival.

Un cierre fiel a la esencia del festival
El final de la jornada, ya entrada la madrugada, volvió a poner el foco en las raíces. Paquito Ocaño fue el encargado del cierre, haciendo vibrar al público hasta el amanecer. Pasadas las 6 de la mañana, el Festival Un Canto a la Vida bajó el telón de una noche que ya forma parte de las páginas más grandes de su historia. La segunda noche del 40° aniversario dejó un mensaje claro: el Festival Un Canto a la Vida no solo celebra su pasado, sino que proyecta un futuro de crecimiento, convocatoria y encuentro familiar. Con una asistencia récord, artistas de primer nivel y una comunidad protagonista, Embalse reafirmó su lugar como epicentro cultural y festivo de la región.