Por Sandra Choroszczucha – Politóloga y Profesora de la UBA
El presidente Javier Milei ha maltratado y maltrata al periodismo de manera desacatada.
Nos encontramos en un nuevo clima de época mileista, que, respecto al periodismo, busca con frecuencia restringir las libertades de prensa y de expresión, esto puede constatarse a partir del decreto que firmó el presidente Milei para limitar el acceso a la información pública, y esto pudo notarse de manera brutal en su reciente discurso del acto de lanzamientos de La Libertad Avanza, donde Milei no paró de insultar al periodismo y a los medios de comunicación en general. Con inusitada violencia manifestó que al periodismo “le cerramos el orto”, llamó a los periodistas “pedazo de soretes”, “hijos de puta” mientras gritaba con ira “escuchen periodistas ensobrados, esto es lo que siente la gente por ustedes” arengando a irritar a un público desaforado.
El Señor Jorge Lanata también fue llamado “ensobrado” por el presidente Milei, y seguramente Lanata sería el primer periodista que, sin filtro, se manifestaría en contra de estos nuevos ataques a la prensa y de la censura que pretende el presidente Milei, porque en democracia la libertad de expresión es sagrada, y probablemente ningún periodista lo entienda tan magistralmente como el Señor Jorge Lanata.
Javier Milei hasta hace dos años y diez meses era un panelista que se pasaba gritando e insultando en programas de televisión. Gracias a su carisma, a su fantástica labor en las redes sociales, y a que las fuerzas y líderes políticos tradicionales decepcionaron a tantos millones de argentinos, hoy Milei es el presidente de la nación. También lo es gracias a los pactos preelectorales que hizo con lo más rancio de lo que él llama casta.
El Señor Jorge Lanata es periodista y lo es gracias a la mega extensa trayectoria en sus labores de investigación y difusión de la información. Lanata comenzó su carrera periodística a los 14 años en Radio Nacional. A los 26 años fundó el diario Página/12, fundó y dirigió el Diario Crítica de la Argentina, condujo el programa Hora 25, y Rompecabezas, condujo en radio Lanata AM, condujo en televisión Día D y años más tarde PPT, en 2004 estrenó el documental “Deuda”. Escribió en la sección política del diario Perfil, y posteriormente en Clarín. Conduce “Lanata sin filtro” en Radio Mitre. Ganó 21 premios Martín Fierro, ganó un Martín Fierro de Oro, y un Emmy internacional, y dos premios del Festival de TV en Nueva York y otro premio en la TV Española. Gracias a su labor en Comunicación y Periodismo obtuvo un Diploma de Mérito en el año 1997 y otro en 2007. En ese último año también recibió un premio Konex de Platino, y en 2017 otro diploma de Mérito y otro premio Konex de Platino.
Detrás de toda esta labor se encuentran décadas de trabajo en equipo, se encuentra la recolección, análisis, procesamiento, chequeo y recontra chequeo y difusión de datos. Jorge Lanata hizo un aporte gigantesco para que millones de argentinos “despertemos” y nos informemos de tantas verdades que se ocultaban y nos arruinaban.
El Señor Jorge Lanata no es “un ensobrado” como manifestó de manera absolutamente irrespetuosa e impertinente el presidente Milei. “Un ensobrado” difícilmente denuncie corrupción, irregularidades e inoperancia en contra de dirigentes de cualquier espacio político. Jorge Lanata ha criticado lo mal hecho por el gobierno de Raúl Alfonsín a pesar de la maravilla que significó el retorno a la democracia, ha denunciado las obscenidades y actos corruptos del menemismo, ha cuestionado el deficiente y breve gobierno de De la Rua, ha denunciado actos de corrupción de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y otros nac&pop, ha denunciado corrupción también durante la gestión de Mauricio Macri, cuestionó con énfasis los actos miserables e inescrupulosos del ex presidente Alberto Fernández, y manifiesta aquello que desaprueba de la gestión (o falta de gestión) tan desprolija y errática de Javier Milei y de ese mundo libertario intolerante y violento y plagado de casta de los 90 y de los 70 y de todas las épocas. Jorge Lanata se ha pronunciado con un repudio monumental contra las dictaduras de todas latitudes.
Lanata ha izado las banderas del republicanismo, de la honestidad y de la eficiencia en contra de tanto antirrepublicano, tanto deshonesto y tanto inepto que gobierna o legisla o administra justicia en suelo argentino.
Sería bueno también recordarle al Señor presidente, que cuando se acusa de “ensobrado” a quien sea, hay que tener pruebas y con estas denunciar al presunto “ensobrado” ante la Justicia, ante la Justicia proba, no con la que simpatiza Milei y espera un gran cargo en la Corte Suprema de Justicia.
Al presidente Milei le gustan mucho las relaciones públicas, le encanta fotografiarse con millonarios potenciales inversionistas que hasta ahora no invirtieron nada, le gusta convencernos que es adorado, admirado y que es una de las dos personalidades más importantes del mundo. Y le encanta reunirse con periodistas amigos a cenar con alta frecuencia. Y le encanta invitar a legisladores para comer asadito y celebrar que a los jubilados no les subieron un solo centavo en sus haberes jubilatorios.
El presidente Milei gobierna poco y hace relaciones públicas sin pausa. El Señor Jorge Lanata no hace relaciones públicas porque ejerce el periodismo, el periodismo de verdad, el “no ensobrado”, el que se empaca en incomodar a quienes deben rendir cuentas en lugar de adular a quienes no las quieren rendir. Y como el Señor Jorge Lanata, existe una infinidad de periodistas responsables que nos informan con la debida ética de la comunicación.
Javier Milei debe pedir perdón una y mil veces por su afán constante en restringir la libertad de opinión y expresión, en una Argentina que desde 1983 volvió a respirar democracia.