En nuestra provincia de Córdoba, la feligresía del Santuario Virgen de Lourdes de Alta Gracia, se prepara para vivir un acontecimiento sin precedentes: las reliquias de primer grado de Santa Bernardita visitarán la ciudad el lunes 2 y martes 3, en el marco del recorrido internacional que realizan por distintos países del mundo.

Las reliquias de Santa Bernardita Soubirous, la vidente de Nuestra Señora de Lourdes, llegan en marzo a Argentina y peregrinarán por distintas diócesis. El lema de la peregrinación, que llega desde Francia acompañada por el sacerdote Mauricio Elías, coordinador de lengua española del santuario, es “Lourdes nos visita: un tiempo de gracia y esperanza”.

En esta ciudad no han dudado en definirlo a este acontecimiento como “un momento histórico único”. Y es así, ya que se trata de reliquias de primer grado, es decir, una parte del cuerpo de la santa, que llegan directamente desde Francia a Alta Gracia.
“Por primera vez vienen acá. Recorren países del mundo y ahora llegan a nuestra ciudad”, explicó el religioso.
Un año cargado de significado

La visita que da comienzo este lunes 2 no es casual. Este año la capilla de la Gruta cumple 100 años, y además, el próximo año se celebrarán 50 años de peregrinaciones en la ciudad.

“Yo no sé por qué se da en este momento, pero sí sé que este año se cumplen los 100 años de la capilla. Es un año muy especial”, señaló Fray Pablo, quien reconoció que la magnitud del evento lo fue tomando por sorpresa a medida que avanzaban los preparativos junto a la Municipalidad.

La expectativa es alta, aunque todavía incierta en cuanto a la cantidad de fieles que puedan acercarse. “La verdad que no preví ni tengo el cálculo de lo que va a ser. Es todo una incertidumbre”, confesó.
Cómo será la visita
Durante las dos jornadas -lunes 2 y martes 3- habrá un cronograma especial que incluirá:
• Rezo del Santo Rosario
• Celebración de la Santa Misa
• Una charla a cargo de la Comisión Internacional encargada del traslado de las reliquias, donde se explicará su significado y el sentido de esta peregrinación
• Una bendición especial con las reliquias

Será un espacio de oración, reflexión y encuentro comunitario en torno a una figura profundamente vinculada con Lourdes y con la espiritualidad mariana.

La grandeza de la sencillez
Fray Pablo compartió una mirada profunda sobre la figura de Santa Bernardita.
“La impresión que tengo es que quedó un poco oculta bajo el manto de la Virgen. Fue más importante la presentación de la Virgen que ella misma”, expresó.

Comparó su caso con otros santos vinculados a apariciones marianas, como los pastorcitos de Fátima o Juan Diego en Guadalupe, quienes también quedaron, en cierto modo, en segundo plano frente al mensaje mariano.

“Su grandeza fue trabajar oculto, sin protagonismo. Ocupó siempre un segundo plano”, afirmó.

Y agregó que, aunque a veces no se le dé el peso suficiente, Santa Bernardita tiene para la Iglesia una relevancia profunda, ligada justamente a la simplicidad y la humildad.

Una oportunidad
Fray Pablo también se refirió al contexto actual de la fe. Señaló que, si bien la fe personal de cada creyente es invaluable, a nivel institucional la Iglesia atraviesa tiempos complejos, marcados por la confusión y el desconocimiento de la doctrina.
“Muchas veces la Iglesia queda reducida a la conducta de los curas, y la Iglesia es mucho más que eso”, reflexionó.

En ese sentido, consideró que la llegada de las reliquias puede convertirse en una oportunidad de acercamiento para quienes se han distanciado por distintas circunstancias.

“Seguramente si la trae, algún día va a querer hacer algo”, dijo en referencia a la acción de Dios en la vida de las personas.
Tener Lourdes en la ciudad

El religioso dejó una frase que interpela directamente a los altagracienses: “No sé si la ciudad es consciente de la gracia que tiene acá. No solo económicamente, porque Alta Gracia funciona en gran parte por la Gruta, sino por el privilegio de tener en el corazón de su ciudad esta presencia de gracia, de fuerza, de protección tan grande”.

La llegada de las reliquias de Santa Bernardita no es solo un evento religioso. Es un hecho histórico para la Gruta de Lourdes, para la comunidad católica y para la identidad espiritual de Alta Gracia. Dos días que quedarán en la memoria colectiva de la ciudad.

Las reliquias de Santa Bernardita Soubirous, la vidente de Nuestra Señora de Lourdes peregrinarán por distintas diócesis. El lema de la peregrinación, que llega desde Francia acompañada por el P. Mauricio Elías, coordinador de lengua española del santuario, es “Lourdes nos visita: un tiempo de gracia y esperanza”.

El recorrido de las reliquias iniciará los días 2 y 3 de marzo en el centro del país, en particular en la ciudad de Alta Gracia, donde se encuentra el Santuario dedicado a la Nuestra Señora de Lourdes, conocido porque allí se ve una imagen de la Virgen María en un espacio vacío, es decir que no hay tal imagen pese a ser visible.

Los días 4 y 5 de marzo visitarán Córdoba Capital. Del 6 al 8 de marzo la peregrinación llegará a San Miguel de Tucumán, para trasladarse luego a la ciudad de San Juan, los días 9 y 10.

Los siguientes destinos son en la provincia de Mendoza: el 11 y 12 las reliquias estarán en El Challao, el 13 en Godoy Cruz y el 14 en San Rafael. El itinerario finalizará en el Santuario de Lourdes de Santos Lugares, provincia de Buenos Aires, el 18 y 19 de marzo.

¿Quién fue Santa Bernardita Soubirous?
Santa Marie Bernard –Bernardette- Soubirous nació el 7 de enero de 1844 en el pueblo de Lourdes, Francia. Era la mayor de varios hermanos.

Tuvo una infancia muy humilde, y creció con problemas de salud a causa de su deficiente alimentación y el mal estado habitacional en el que vivía su familia. En sus primeros años de vida sufrió cólera y luego, asma.

Era el mediodía del 11 de febrero de 1858. La pequeña escuchó un ruido en una gruta y vio a la Virgen con una luz resplandeciente. Buscó su rosario y se puso a rezar junto a Santa María.

La Virgen se le apareció 17 veces más y en diferentes días. La Reina del Cielo le solía pedir que rece por los pecadores y le repitió encarecidamente que se haga penitencia.

Luego de las apariciones, la vida de la joven estuvo colmada de enfermedades, penalidades y humillaciones, ganando así un enorme grado de santidad.

Tiempo después de las apariciones, Bernardita fue admitida en la Comunidad de Hijas de la Caridad de Nevers. En julio de 1866 comenzó su noviciado y el 22 de septiembre de 1878 pronunció sus votos, falleció unos meses después, el 16 de Abril de 1879, aferrada al crucifijo que le había enviado el Papa, y exclamando: «Ruega Señora por esta pobre pecadora».

Santa Bernardette fue canonizada el 8 de diciembre de 1933, en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Su cuerpo incorrupto todavía puede verse en el Convento de Nevers, dentro de un féretro de cristal. La festividad de la Santa se celebra el 16 de Abril.