La Universidad Nacional de Río Cuarto fue escenario este miércoles de una jornada de protesta y visibilización en defensa de la educación pública y la ciencia, en el marco de una convocatoria nacional impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional.
La actividad central se desarrolló pasadas las 11 en el ingreso al campus, donde autoridades, docentes, nodocentes y estudiantes de los cuatro claustros se concentraron para expresar su preocupación ante la falta de recursos y la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sistema universitario.
Bajo la consigna “La Universidad no se apaga. 24 horas por la educación pública y la ciencia nacional”, los manifestantes realizaron una movilización interna con bombos y redoblantes, recorriendo distintos sectores del predio universitario.
El reclamo principal apunta a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, en un contexto que, según señalaron, pone en riesgo el normal funcionamiento de las instituciones y el desarrollo de la ciencia en el país.
A lo largo de la jornada, se llevaron adelante múltiples actividades abiertas a la comunidad, entre ellas clases públicas, charlas, recorridos por espacios de investigación, talleres culturales y propuestas deportivas, con el objetivo de visibilizar el trabajo cotidiano de la universidad.
Las iniciativas se desplegaron en distintas facultades y espacios del campus, incluyendo clases teóricas de carreras como Ingeniería Agronómica y Medicina Veterinaria, encuentros sobre extensión universitaria, talleres de fotografía y cerámica, además de actividades artísticas como teatro, música y arte circense.
En paralelo, también se desarrollaron propuestas en la ciudad de Río Cuarto, como espacios de promoción de carreras en la Plaza de la Juventud y presentaciones culturales con la participación de músicos, el Coro Universitario y organizaciones estudiantiles.
La jornada buscó no solo manifestar el reclamo presupuestario, sino también poner en valor el rol de la universidad pública como motor de formación, inclusión social, producción de conocimiento y desarrollo regional.
Con una amplia participación de la comunidad universitaria, la consigna resonó con fuerza: sostener la educación pública es sostener el futuro.





