Los precios de la cebada se han mantenido, sostenidos principalmente por la demanda de cebada forrajera por parte de China y Arabia Saudita. Para 2026/27 se proyecta un valor global de producción similar al de 2024/25, aunque por ahora los precios futuros se mantienen estables.
En este escenario, será fundamental seguir de cerca los detalles del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, dos regiones clave para el negocio internacional de cebada y malta.
Así lo detallaron los ingenieros agrónomos de Cebada Cervecera Mario Cattáneo y Fidel Cortese, especialistas en el cultivo, en el último informe mensual.
El año 2026, con las cosechas de Argentina y Australia ya finalizadas, comienza con la consolidación de un volumen de cosecha para la campaña 2025/26 cercano a los 154 millones de toneladas (RMI-153,8 M), lo que significa un aumento de la producción global de 10 millones de toneladas respecto a la anterior campaña 2024/25.
De cualquier manera, los precios de la cebada se han mantenido, sostenidos principalmente por la demanda de cebada forrajera por parte de China y especialmente Arabia Saudita, que ha incrementado sus importaciones.
La firmeza del mercado de cebada forrajera, donde tiene mucho que ver la pobre cosecha de cebada de Turquía, tiene un efecto importante en la disminución de las primas pagadas por cebada cervecera y, en muchos casos, provoca el desvío de cebada de buena calidad hacia el canal forrajero.
Para el nuevo año 2026 los pronósticos anticipan una importante disminución de la producción mundial, que para la campaña 2026/27 volvería niveles cercanos a las toneladas obtenidas en la campaña 2024/25.
Motivos de menor rinde
Esta disminución de casi 10 millones de toneladas sería debido a una menor superficie de siembra de cebada primaveral en Europa y la vuelta a rindes normales para el caso de Argentina, Australia, Canadá y Rusia, que en la presente campaña presentaron rendimientos muy superiores a la media de los últimos 5 años.
Sin embargo, este pronóstico de menor producción para la campaña venidera no ha tenido ningún impacto en los precios futuros de la cebada, los cuales se mantienen estables en los niveles actuales para la nueva cosecha 2026 en Europa.
En su informe de enero, el USDA estima una producción mundial de cebada de 153,7 millones de toneladas para la campaña 2025/26, lo que significa un incremento de más de 10 millones de toneladas respecto a la campaña anterior.
El volumen comercializado a nivel mundial se mantendría sin cambios, alrededor de los 31 millones de toneladas, quedando un stock final de alrededor de 20 millones de toneladas, lo que daría estabilidad al sistema.
En Europa la cebada de invierno ha tenido un buen desarrollo inicial favorecido por siembras en fecha y por temperaturas por encima de lo normal, pero actualmente las temperaturas cálidas han dado paso a la ola de frío que ha avanzado y pone en riesgo el desarrollo de los cultivos invernales.
Esperan menor siembra
Como ya dijimos, se espera una disminución del área sembrada de cebadas primaverales como consecuencia de las bajas bonificaciones para la cebada cervecera, la poca demanda y el fortalecimiento del mercado de cebada forrajera.
De cualquier manera, el stock disponible y el no incremento de la demanda maltera generan tranquilidad al sector cervecero respecto a la disponibilidad de materia prima de calidad.
Canadá confirmó una cosecha cercana a los 10 millones de toneladas de cebada (9,7M), generando un importante saldo exportable, donde la cebada forrajera ha crecido en importancia.
Respecto a la siembra 2026, se espera que la superficie no sufra variaciones, pero las estimaciones futuras prevén rindes promedio que establecerían la producción en 9 millones de toneladas, volumen que igualmente está por encima del promedio canadiense para los últimos 5 años.
Es de destacar que tanto en Canadá como en los Estados Unidos las condiciones de humedad han mejorado en la mayoría de las regiones, generando buenas condiciones para la siembra 2026.
Cosecha récord en Australia
En Australia se confirmó una cosecha récord cercana a los 16 millones de toneladas (RMI–15,9M), generando un importante saldo exportable cuyo principal destino sigue siendo China, que representa más del 70 % del volumen de cebada exportada, mientras que Medio Oriente significa apenas el 20 %. Se estima que para el ciclo 2026/27 la producción se acerque a los 13 millones de toneladas, producto de una ligera disminución de la superficie y los rendimientos.
Mientras la geopolítica sigue amenazando con nuevos posicionamientos y posibles aumentos de aranceles, se ha firmado el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, que define reglas comerciales y estándares regulatorios sobre distintos sectores económicos de ambos bloques.
Es fundamental seguir de cerca los próximos detalles que surgirán en torno a la implementación del acuerdo, así como el calendario que se definirá para el cumplimiento de sus principales premisas.
Tanto la Unión Europea como el Mercosur desempeñan un papel significativo en el negocio internacional de cebada y malta, razón por la cual cualquier cambio en las normativas o en el acceso a los mercados puede impactar de manera directa en la dinámica comercial del sector.
El seguimiento de estos aspectos será clave para anticipar posibles desafíos y oportunidades en el corto y mediano plazo.
El panorama de la cebada en Argentina
Para la campaña 2025/26, con la superficie de siembra estimada en 1.200.000 ha, se espera que la producción argentina de cebada de la actual campaña se ubique alrededor de los 5,5 millones de toneladas.
Se destacan rindes muy por encima de la media en el sur y sudoeste de la provincia de Buenos Aires, donde los mismos han resultado ser históricos tanto para cebada como para trigo.
En el Sudeste bonaerense, las heladas ocurridas a fines de octubre del 2025 han sido el principal factor que afectó rinde y calidad, obteniéndose rendimientos normales para la zona y calidad muy variable, con importante porcentaje de mercadería no apta para la comercialización como cebada cervecera.
En el centro norte los rindes y calidades, si bien han sido variables, resultan normales para esa región. No obstante la variabilidad en la calidad obtenida, el volumen producido permite obtener cantidad suficiente para abastecer las necesidades tanto del mercado maltero/cervecero como del forrajero de cebada.
Por otro lado, se observa una gran actividad exportadora, donde la cebada forrajera ha cobrado una preponderancia notable teniendo a Arabia Saudita como principal destino.





