Por Víctor Nuñez. Consejero Departamental. Partido Justicialista Río Cuarto.
Tomo el título de esta hermosa comedia de los años ’70 para comenzar este análisis con una sonrisa en el recuerdo. Quizás sea lo único alegre que comparta en esta ocasión.-
Hace algunos años, cuando comenzábamos algún análisis sobre temas diversos, expresábamos claramente…Hagamos una composición de lugar.-
Eso es justamente lo que en una pretenciosa medida voy a intentar expresar aludiendo siempre a los factores críticos de las situaciones que se van desarrollando en estos momentos históricamente desgarradores para gran parte de nuestra sociedad que no están haciendo otra cosa que demostrarnos la tremenda fortaleza del músculo del aguante ante eventos desprolijamente tirados como dados en un sucio paño de indiferencia gubernamental.-
Clara identificación entre gobierno e improvisación, que no nos lleva a otro lugar que no revista características de incertidumbre generalizada y estoicismo caótico ante las estúpidas medidas, situaciones, decisiones, sanciones, expresiones y nombramientos los que, sin asombrarnos, casi que se nos están haciendo comunes.-
Ha alcanzado este enmarañado y desaprensivo estilo de conducción de la administración estatal en este País, altamente inestable en cuanto su búsqueda de destino, que si en un principio nos agarró desprevenidos, luego sorprendidos y hoy escépticos claramente podemos calificar como absurdamente impredecible.-
Existen y se ven claramente una clase de argentinos que por su falta de caridad humana, su insensibilidad, su destreza para mentir y su descarada habilidad para engañar a gran parte de este pueblo, muestran cualidades profundamente despreciables. No existe otra calificación para este tangencial grupo de marginales de la sociedad que ha tomado por asalto la conducción del País, desnaturalizando cruelmente la decisión democrática y mayoritaria de la ciudadanía.-
Utilizar en el congreso nacional un pretexto para sancionar una Ley denominada “modernización laboral” para tratar de engañar arteramente a propios y extraños es rasgo esencial de algunos sinvergüenzas. A los propios porque ni siquiera les permitió enterarse del contenido del mamotreto modificado por manos desconocidas pero no les interesa saber qué es lo que deben votar, sino apretar a favor su dispositivo. Y a extraños porque ni siquiera se les dio oportunidad de compulsa democrática al momento de votar. El oficialismo compró las voluntades necesarias para asegurarse la mayoría requerida.-
Recurso malicioso aunque fácilmente comprobable como cierto es el que está utilizando a menudo aquél que está manejando las decisiones del oficialismo y aunque quede a la luz el artilugio, no hay posibilidad de contrastar la voluntad popular con el deseo de arrasar con los preceptos establecidos por la Constitución Argentina, a los que se los pisotea como frágil cáscara de huevo.-
Se trata de una jauría desatada de aventureros ávidos de dinero y poder para hacer de sus vidas un paraíso pagano y delicioso en el escenario propicio que les brinda la conducción de un desleal gobierno nacional que han recibido de regalo por voluntades accesibles al cambio prometido, las que a su vez, han demostrado una vez más la vigencia de aquella sentencia atribuida a Einstein y hecha conocida por Claude Chabrol que nos hace conocer que “ La inteligencia humana tiene límites, la estupidez no “.-
La faceta más cruel de este “descuidista” que pone la cara de vez en cuando, especialmente cuando se encuentra en el País, es aquella a través de la cual intenta explicar la inexplicable realidad que contrasta groseramente con su incoherente visión de las consecuencias producidas por sus decisiones fuera de toda pretensión de seriedad con la que hasta la autoridad nacional menos preparada puede tener a mano en caso de encontrarse con la novedad de ser elegido presidente de una Nación.-
La acepción con la que lo he calificado expresa: “ ladrón o ratero que se especializa en robar objetos sin violencia, aprovechando momentos de distracción de la víctima”. Y es justamente esta situación que paradójica y conscientemente admitió, expresando que “el tiempo de vacaciones es el mejor para tomar decisiones porque están todos distraídos”…le cae justito el calificativo.-
Se convierte en una tarea sumamente ardua la de intentar visualizar los tremendos actos de corrupción relacionados con el saqueo, el abandono, el desprecio, la segregación y la indiferencia estrechamente relacionada con la malicia que estos miserables han perpetrado y la ciudadanía ha dejado pasar por su conciencia, sin el menor atisbo de castigo con la única arma que democráticamente posee: el voto.-
Se está tornando complicado llegar a dimensionar claramente los límites traspasados por la corrupción oficialista en esta Argentina de intermitentes espasmos políticos que nos llevan a observar la condena a una ex presidenta sin pruebas concretas, haciendo importantes los “indicios” condenatorios, hasta la inacción judicial a favor de estos miserables con innumerables pruebas en sus manos, pero sin voluntad por parte de los ejecutores de los procesos necesarios dentro del marco de la justicia requerida.-
Es necesario estar atentos, sin distracciones porque el “desduidista” está desplegando sus crueles instintos degenerados en la búsqueda de oportunidades para continuar con su aventura dispersa entre esbirros sin escrúpulos para hacernos creer que el nivel de subsistencia de la población es sólo una sensación pretendiendo que consideremos creíble que aunque no se pueda comprar los alimentos necesarios, se compran autos, yates y viviendas con los facilísimos y millonarios créditos del Banco Nación que se otorgan solamente a los “ARGENTINOS DE BIEN”.





