Así lo manifestó el diputado nacional y dirigente sindical Mario Manrique. Además, aseguró respecto a la reforma laboral que el verdadero objetivo del Gobierno es “fragmentar a los sindicatos para imponer la flexibilización”.

El diputado nacional y dirigente sindical Mario Manrique se manifestó sobre la situación del sector automotor, y el gremialista describió un escenario aún crítico: se perdieron entre 3.500 y 4.000 empleos este año, y las plantas trabajan al 45 o 50% de su capacidad.

“Estamos en transición hasta septiembre u octubre del año que viene. Recién en 2027 vamos a volver a una producción normal. Después, casi todo el resto de los rubros baja un 1% todos los meses”, señaló.

Para Manrique, el clima social también refleja un retroceso profundo en términos culturales y solidarios. “Pasamos de la idea de que nadie se salva solo, del Papa, al ‘sálvese quien pueda’ del 2001. Es tristísimo. La gente está endeudada, angustiada, los servicios aumentan, se van los subsidios. Mucha gente convalidó este rumbo votando en octubre, pero también se equivocó la que no votó. No votar es refrendar al que gobierna”, reflexionó.

“Fragmentar a los sindicatos para imponer la flexibilización”

Manrique denunció que el verdadero objetivo del Gobierno es “fragmentar a los sindicatos para imponer la flexibilización”, advirtiendo que la reforma laboral no busca modernizar el empleo sino desarmar el poder de negociación del movimiento obrero y facilitar un esquema donde siempre prevalezca la voluntad empresaria.

El dirigente fue contundente al señalar que la discusión del Gobierno parte de un “relato” que no se sostiene en la realidad. Recordó que las reformas laborales aplicadas en momentos de crisis -a fines de los ’80, en los ’90 y en 2001- tuvieron como resultado inmediato la destrucción del aparato productivo. “Lo más claro es lo que expresó Sturzenegger. Cuando se rompe la relación de fuerza entre el trabajador y el empresario, siempre se impone la voluntad del empresario”, afirmó en una entrevista por Splendid AM 990, a la tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.

Y advirtió: “Si queremos crear empleo, no tenemos que reformar leyes laborales. Tenemos que revitalizar la economía, reactivar el consumo y fortalecer el mercado interno. Ningún empresario va a tomar personal que no necesita, aunque ese trabajador fuera gratis”.

En la misma línea, cuestionó el modelo económico vigente: “Este es un modelo financiero, ni siquiera productivo. Es un esquema de desindustrialización. Se cierran 30 fábricas por día, hay más de 250 mil despedidos registrados desde que asumió Milei. Con esta lógica, no va a haber más trabajo”.

Fuente: NA