Más de una veintena de gremios anunciaron la conformación del nuevo Frente de Sindicatos Unidos y sendas marchas de rechazo a la reforma laboral en Córdoba y Rosario, para el jueves 5 y el martes 10 de febrero, respectivamente.
Más de una veintena de gremios que integran la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) anunciaron este miércoles la conformación del nuevo Frente de Sindicatos Unidos, a través del cual marcharán el jueves 5 de febrero en la capital cordobesa y el martes 10 en Rosario para presionar a los gobernadores para que rechacen el proyecto de reforma laboral que impulsa Javier Milei.
Dirigentes de una veintena de gremios, entre los que se destacan la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Federación Aceitera (FTCIODyARA) y la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), se reunieron en la sede porteña de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) donde, según reveló Mundo Gremial, advirtieron que el proyecto del Presidente es una «línea roja» y avanzaron en la preparación de un paro nacional para el día en que se debata la propuesta en el Senado.
Participaron de la reunión de coordinación altos dirigentes como Rodolfo Aguiar (ATE), Abel Furlán (UOM), Daniel Yofra (Aceiteros), Edgardo Llano (APA), Mariano Moreno (Centro de Patrones) y Hugo Yasky (CTA-T).
«Crece y se consolida un frente de unidad con los sindicatos de los sectores público y privado. Con esta reforma no nos vamos a dejar humillar, vamos a reaccionar con dureza hasta que se caiga completa. Milei cruzó una línea roja de la que será muy difícil volver», señaló Aguiar.
«Si el Gobierno quiere discutir una reforma de verdad, que realmente solucione la crisis del mercado de trabajo, tiene que empezar de cero y hacer lo que no hizo: convocar a los trabajadores», agregó.
Respecto al acompañamiento que Milei busca alcanzar con los gobernadores, dijo Aguiar: «Tienen que quedar en evidencia aquellos que pretendan avalar esta reforma. Se trata de una reforma laboral que no va en contra de los trabajadores, directamente va en contra de la Argentina. No podemos permitir que se enganchen en este debate a cambio de algunos ATN o fondos coparticipables».
Los gremios coincidieron en que no aceptarán ninguna propuesta de modificación al proyecto oficialista. En un documento titulado «No al pacto contra las y los trabajadores», manifestaron: «No hay ningún elemento en este proyecto de reforma laboral que pueda ayudar a crear empleo, formalizar o mejorar la calidad del trabajo. Por el contrario, responde a un modelo económico que necesita salarios bajos, empleo precario y debilitamiento de la organización sindical para avanzar en el desguace y privatización de las empresas públicas y el desmantelamiento del entramado productivo e industrial del país».
El documento concluye con una convocatoria a todas las organizaciones sindicales, de trabajadores y trabajadoras,
ocupados y desocupados, formales, informales, cuentapropistas, jubiladas y jubilados a «ser protagonistas de la defensa de sus derechos, participando activamente del Plan Nacional de Lucha contra la Reforma Laboral Regresiva».





