Visec fue presentado por The Nature Conservancy durante la cumbre internacional como una experiencia argentina que integra en una misma plataforma a los distintos actores de las cadenas de soja y carne. El sistema permite seguir el origen y recorrido de la producción y reunir información ambiental y social para responder a las nuevas exigencias de los mercados internacionales.
Una plataforma argentina que permite seguir la producción desde su origen y reunir información sobre su recorrido y condiciones ambientales llegó a uno de los principales encuentros internacionales vinculados con la agenda climática.
Se trata de Visec, un modelo de trazabilidad para las cadenas de soja y carne que fue presentado por The Nature Conservancy (TNC) durante la Semana del Clima de Nueva York, como una experiencia de articulación entre tecnología, producción y sustentabilidad.
La plataforma reúne a los diferentes actores que participan de ambas cadenas de valor y funciona como una infraestructura compartida para registrar y seguir la información de los productos a lo largo de las distintas etapas.
TNC forma parte de Visec junto con la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA), el Centro Exportador de Cereales (CEC) y Peterson. Además, el modelo comprende la participación de las siete bolsas de cereales y comercio del país y cuenta con el aval del Gobierno nacional.
Del campo al puerto: cómo funciona la plataforma
A diferencia de sistemas utilizados de manera individual por cada empresa, Visec busca que productores, corredores, procesadores, exportadores y otros actores trabajen sobre una misma infraestructura, siguiendo el recorrido de los productos y asociando información ambiental y social.
En el caso de la soja, el sistema permite trazar el grano desde el campo donde fue cosechado hasta el puerto de embarque.
Además, reúne información necesaria para respaldar procesos de debida diligencia vinculados con el Reglamento Europeo sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR).
Entre los criterios contemplados se encuentran el cumplimiento de la Ley de Bosques, la ausencia de superposición de la producción con áreas protegidas y la condición de libre de deforestación posterior al 31 de diciembre de 2020 establecida por la normativa europea.
De esta manera, la tecnología no se limita a identificar de dónde proviene un producto, sino que permite organizar y vincular datos sobre su origen y determinadas condiciones de producción.
Una herramienta frente a las nuevas exigencias de los mercados
La trazabilidad adquiere especial relevancia para países exportadores como Argentina ante mercados que incorporan mayores requerimientos ambientales para el ingreso de determinados productos.
Contar con información sobre el origen y las características de la producción permite a los distintos integrantes de la cadena disponer de elementos para acreditar el cumplimiento de esas condiciones.
“La trazabilidad puede alinear a todos los actores de una cadena de valor en una misma agenda de transformación, evitando esfuerzos duplicados y multiplicando impactos. También puede abrir oportunidades para los productores, aportar transparencia a las empresas y orientar políticas e incentivos hacia sistemas productivos más sostenibles”, señaló Paula Caballero, directora regional de TNC para América Latina.
Según los datos difundidos por la organización, las cadenas de carne y soja representan a nivel mundial el 40% de la pérdida de biodiversidad y hábitats. En Argentina, TNC señaló particularmente la situación del Gran Chaco, donde durante la última década se perdieron 2,2 millones de hectáreas de bosque nativo y el 76% de esa pérdida estuvo asociada al avance de la frontera agropecuaria.
El modelo argentino que llegó a Nueva York
La experiencia de Visec fue presentada durante el panel “De la pastura al puerto: casos que iluminan la trazabilidad de la cadena de suministro por tierra y por mar”, que reunió experiencias internacionales vinculadas con ganado, camarón, atún y soja.
El caso argentino estuvo a cargo de Melissa Brito, codirectora de Sistemas Alimentarios Regenerativos de TNC, y Wei Peng, directora global de Sustentabilidad de Louis Dreyfus Company.
Desde la organización remarcaron que la plataforma ya se encuentra en funcionamiento y que su particularidad radica en haber sido construida de manera colaborativa por los integrantes de la cadena.
“Visec no es un piloto: es un sistema real, construido por toda una cadena de valor. Su desarrollo demuestra que, cuando productores, empresas, gobierno y sociedad civil trabajan sobre una infraestructura común, es posible avanzar desde la intención hacia soluciones concretas y aplicables a escala”, afirmó Josefina Vecino Beague, coordinadora general de Visec para TNC Argentina.
Para TNC, el diferencial del modelo no está únicamente en la herramienta tecnológica, sino también en la posibilidad de compartir una misma infraestructura entre diferentes actores, en lugar de que cada compañía desarrolle de manera aislada sus propios mecanismos de trazabilidad.
Ese esquema colaborativo fue el que llegó a Nueva York como una experiencia argentina con posibilidades de servir como referencia frente a desafíos similares en otros países.
“Argentina fue durante mucho tiempo la despensa del mundo. Hoy, con Visec, también se está convirtiendo en un caso de referencia global sobre cómo producir con trazabilidad. Eso es lo que llevamos a Nueva York”, sostuvo Caballero.





