Este domingo 16 de agosto, el Santoral de la Iglesia Católica rinde homenaje a San Roque, un peregrino occitano del siglo XIII. Es patrono de los enfermos y de casi todos los que tienen alguna tarea vinculada con el equipo de salud.

Además, por supuesto, es patrono de los perros, ya que la historia cuenta que cuando se contagió de la peste se aisló en las afueras de la ciudad donde estaba y cuidaba de los enfermos desterrados. Allí lo visitaba diariamente un perro que le llevaba un trozo de pan para que se alimentara.

En Río Cuarto

En Río Cuarto el templo en honor a San Roque se encuentra ubicado al oeste, cerca del barrio Cispren.
El domingo por la tarde serán los actos centrales con la coordinación del sacerdote Carlos Juncos.

¿Quién fue San Roque?

Nació en Montpellier, Francia, alrededor del año 1295, Roque quedó huérfano a temprana edad y decidió vender todas sus posesiones para donar el dinero a los pobres y emprender una peregrinación a Roma en busca de los santuarios.

Durante su recorrido por Italia, San Roque se dedicó a curar a los enfermos infectados por la peste. Su devoción y habilidad para sanar a través de la señal de la cruz se hicieron famosas, al igual que su valentía para enterrar a los fallecidos por la enfermedad, siendo temido por muchos debido al contagio.

Qué significa su nombre

El nombre de Roque significa «fuerte como roca». No existe acuerdo entre los historiadores sobre el año de nacimiento de san Roque. Según la tradición, nació en Montpellier (Aragón, actualmente Francia) hacia el año 1295, mientras que otras versiones lo trasladan al siglo XIV, entre los años 1348 y 1350.

En 1378, Roque era hijo del gobernador de Montpellier, Jean Roch de La Croix. Quedó huérfano a los veinte años y, entonces, decidió vender todas sus posesiones, repartir el dinero entre los pobres y hacer una peregrinación a Roma con la intención de visitar los santuarios. En esa época se desató una epidemia de peste que provocó gran mortandad en toda Europa.

Roque recorrió Italia y se dedicó a curar y atender a todos los enfermos de la peste. Cuidó enfermos en Acquapendente, Cesena, Roma, Rímini y Novara. La tradición popular decía que curaba a muchos enfermos con solo hacer sobre ellos la señal de la cruz. Él mismo les hacía la sepultura a los que morían, pues nadie más se atrevía a acercarse a los cadáveres por el miedo a contagiarse de la peste.

En Piacenza contrajo la enfermedad y su cuerpo quedó lleno de manchas negras y úlceras. Como no quería ser una carga para nadie, se arrastró hasta las afueras de la ciudad para morir solo y se refugió en un bosque. Allí nació un aljibe de agua que le calmaba la sed. Poco después, un perro llegó con un pan y se lo dio a Roque para alimentarlo; esto ocurrió durante varios días, pues el perro sacaba el pan de la cocina de su amo, hasta que un día el amo decidió seguir a su perro y descubrió lo que ocurría. Entonces el amo del perro se encargó de cuidar a Roque y curarle sus llagas. Cuando se recuperó, regresó a la ciudad, donde siguió curando no solo a personas, sino también a animales.

Al parecer, falleció tras un largo periodo en prisión, pues en una guerra que hubo en Montpellier lo confundieron con un espía y lo tomaron prisionero. Además, tampoco quiso revelar quién era. Tradicionalmente, se creía que falleció en Italia, pero actualmente se estima que murió en Montpellier encerrado por su tío.
Aparece representado en las artes plásticas vestido de peregrino con bordón, sombrero y capa, con una llaga en una pierna, siendo la más habitual la izquierda, y acompañado de un perro, que suele llevar un pan en la boca, llamado Rouna, o un ángel, aunque a veces son representados ambos.

Devoción

Su devoción se extendió muy rápidamente a partir del siglo XV. Desde Venecia se extendió el culto hacia el mundo germánico y a los Países Bajos. En 1477, con ocasión de una epidemia de peste, se fundó en Venecia una cofradía que (bajo su nombre) se dedicó al hospedaje de enfermos de peste y que fue conocida como Confraternità o Scuole di San Rocco. Dicha agrupación fomentó la devoción al santo construyendo capillas y más centros de acogida por toda Italia.

Una de las iglesias más conocidas que están dedicadas a este santo está en París, muy cerca del Museo del Louvre, y la hizo edificar Luis XIV en 1653. Toda Europa e Hispanoamérica están sembradas de templos que le fueron dedicados.
Existen numerosas reliquias de este santo. En enero de 2007 la Vicaría de Roma concedió una de primera clase: ex ossibus (de los huesos), a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alhaurín el Grande (Málaga), la cual es procesionada cada Viernes Santo, junto a otra de Santo Domingo de Guzmán, en un relicario doble situado en el frontal del trono de María Santísima del Mayor Dolor. Dicha concesión se debió a los profundos lazos históricos y devocionales que unen a esta corporación nazarena y al pueblo en el que radica el culto al mártir, que hasta el siglo XIX poseía ermita situada en el camino de Antequera de esta localidad, así como una imagen que fue trasladada a la capilla de san Sebastián, sede de la hermandad, y que posteriormente resultó destruida durante el trascurso de la guerra civil española.

Festividad y patronazgo

Su onomástica es el 16 de agosto. Santo protector ante la peste y toda clase de epidemias, su intervención era solicitada por los habitantes de muchos pueblos y, ante la desaparición de las mismas reconocían la intervención del santo, por lo que se le nombraba santo patrón de la localidad. Es además protector de peregrinos, enfermeros, cirujanos o cánidos, entre otros.

España

Es patrono de la ciudad de Santiago de Compostela desde 1518, año en el que la ciudad asolada por la peste se encomendó al santo para librarse de la misma con la promesa de que si los libraba lo erigirían en patrono de la ciudad, renovando cada año el voto en el que cada 16 de agosto acude la corporación municipal a la capilla de san Roque a presidir la misa solemne y la procesión. En 2018 el papa Francisco, otorgó un año jubilar por el 500 aniversario del voto de la ciudad y patronazgo. Mucha gente cree que el patrono de dicha ciudad es Santiago Apóstol, pero es un error. Es, asimismo, patrón de la policía local de Orense, corporación que el día de su festividad procesiona una imagen del santo tallada por Francisco de Moure en 1598.
Su devoción se extendió muy rápidamente a partir del siglo XV. Desde Venecia se extendió el culto hacia el mundo germánico y a los Países Bajos. En 1477, con ocasión de una epidemia de peste, se fundó en Venecia una cofradía que (bajo su nombre) se dedicó al hospedaje de enfermos de peste y que fue conocida como Confraternità o Scuole di San Rocco. Dicha agrupación fomentó la devoción al santo construyendo capillas y más centros de acogida por toda Italia.

Una de las iglesias más conocidas que están dedicadas a este santo está en París, muy cerca del Museo del Louvre, y la hizo edificar Luis XIV en 1653. Toda Europa e Hispanoamérica están sembradas de templos que le fueron dedicados.
Existen numerosas reliquias de este santo. En enero de 2007 la Vicaría de Roma concedió una de primera clase: ex ossibus (de los huesos), a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alhaurín el Grande (Málaga), la cual es procesionada cada Viernes Santo, junto a otra de Santo Domingo de Guzmán, en un relicario doble situado en el frontal del trono de María Santísima del Mayor Dolor. Dicha concesión se debió a los profundos lazos históricos y devocionales que unen a esta corporación nazarena y al pueblo en el que radica el culto al mártir, que hasta el siglo XIX poseía ermita situada en el camino de Antequera de esta localidad, así como una imagen que fue trasladada a la capilla de san Sebastián, sede de la hermandad, y que posteriormente resultó destruida durante el trascurso de la guerra civil española.