El relevamiento realizado por el Instituto de EstadĂsticas y Tendencias Sociales y EconĂłmicas (Ietse) en las 23 provincias argentinas y la Ciudad AutĂłnoma de Buenos Aires permite establecer que el endeudamiento de los hogares argentinos ya no constituye un fenĂłmeno asociado exclusivamente a situaciones individuales, transitorias o coyunturales.
Los resultados de agosto de 2026 muestran una problemĂĄtica de carĂĄcter estructural, cuya evoluciĂłn compromete simultĂĄneamente la capacidad de consumo, el ingreso disponible, la estabilidad patrimonial y las perspectivas de recuperaciĂłn econĂłmica de una parte significativa de la poblaciĂłn.
La primera conclusiĂłn surge de la magnitud del fenĂłmeno:Â el 92,3% de los hogares argentinos registra algĂșn tipo de deuda. Si bien este indicador presenta una leve variaciĂłn respecto del 91,7% registrado en marzo 2026, el 91% de mayo 2025 y el 93% de julio 2024, la relativa estabilidad de la proporciĂłn de hogares endeudados no debe interpretarse como una estabilizaciĂłn del problema.
Uno de los principales aportes metodolĂłgicos del Ietse en sus estudios sobre endeudamiento de hogares consiste en ampliar la mirada sobre el fenĂłmeno. Una parte importante de las mediciones habituales sobre endeudamiento y morosidad se construye a partir de informaciĂłn proveniente del Banco Central de la RepĂșblica Argentina (BCRA). Pero el informe del Ietse ademĂĄs releva aquellas obligaciones que se encuentran fuera de los registros y circuitos de informaciĂłn del BCRA.
AsĂ, del total de las deudas relevadas, el 50,7% corresponde a obligaciones deducibles mediante informaciĂłn del BCRA, mientras que 49,3% corresponde a deudas que no resultan deducibles a partir de esa fuente de informaciĂłn.
Deudas verificadas por informes del BCRA
– Tarjetas de CrĂ©dito: 31,1%
– PrĂ©stamos de Billeteras Virtuales, Financieras y Prestamistas Regulados: 10,2%
– Obligaciones con Entidades Bancarias (excluidas las tarjetas de crĂ©dito): 9,4%
Endeudamiento de los hogares por otros circuitos, muchos informales
– Fiado en Comercios de Proximidad: 13,3%
– Alquileres de Vivienda: 12,5%
– Impuestos, Tasas y Expensas: 8,5%
– PrĂ©stamos Familiares, de Amistades y/o Prestamistas (no regulados): 4,7%
– Servicios de Empresas Privadas: 4,3%
– EducaciĂłn Privada: 2,2%
– Deudas sin especificar: 2%
– Servicios PĂșblicos: 1,8%
Por lo tanto, la deuda de los hogares argentinos es sustancialmente mås amplia que aquella que puede observarse exclusivamente a través de los registros financieros tradicionales.
Deudas acumuladas
El dato mĂĄs preocupante, segĂșn el informe del Ietse, no es la cantidad de deudores, sino la acumulaciĂłn de obligaciones.
La evoluciĂłn de la cantidad de deudas por hogar constituye uno de los indicadores mĂĄs contundentes del deterioro.
En agosto 2026, el 28,4% de los hogares endeudados acumula mås de tres deudas, frente al 23,5% de marzo 2026, 12% de mayo 2025 y 8% en julio 2024.
En sentido inverso, el segmento de hogares con una Ășnica deuda se redujo a 10,8%, desde el 14,7% de marzo 2026, 23% de mayo 2025 y 35% de julio 2024.
La morosidad en un punto crĂtico
El deterioro mås severo aparece al analizar el estado de las obligaciones. En agosto 2026, 88,9% de las deudas relevadas se encuentra impaga o incumplida. El indicador era de 81,8% en marzo 2026, de 76% en mayo 2025 y 63% en julio 2024.
En paralelo, las deudas que se encuentran en vĂa judicial alcanzan 41,3%, frente al 34,5% de marzo de este año, 28% de mayo 2025 y 22,2% de julio 2024.
Mientras tanto, las obligaciones en condición regular representan apenas el 11,1%, frente al 18,25% registrado cinco meses antes.
Incidencia de las deudas en los ingresos
El problema adquiere una dimensiĂłn todavĂa mayor cuando se relaciona el endeudamiento con los ingresos familiares.
En agosto 2026, 44% de los hogares destina mĂĄs de la mitad de sus ingresos mensuales al pago de deudas. Este porcentaje era de 38% en marzo, 28% en 2025 y 18% en 2024.
La tendencia es inequĂvoca. Cuando una proporciĂłn creciente del ingreso debe ser destinada a cancelar obligaciones acumuladas, disminuye el dinero disponible para alimentaciĂłn, vivienda, educaciĂłn, salud, transporte, recreaciĂłn, ahorro e inversiĂłn.
AsĂ, otra de las conclusiones del informe es que el crĂ©dito destinado a alimentos constituye una verdadera señal de alarma. El 62,5% del uso de las tarjetas de crĂ©dito estĂĄ destinado a la compra de alimentos, frente al 61% de marzo 2026, 58% en 2025 y 54% en 2024.
ConclusiĂłn general del Ietse
Los resultados del âNivel de Endeudamiento de los Hogares Argentinos â Agosto 2026â permiten formular una conclusiĂłn central: Argentina enfrenta un proceso de sobreendeudamiento de los hogares que presenta caracterĂsticas de insolvencia estructural.
El 92,3% de los hogares endeudados, el 28,4% con mås de tres obligaciones, el 88,9% de deudas impagas o incumplidas, el 41,3% en instancia judicial, el 17,2% con embargos y el 44% destinando mås de la mitad de sus ingresos al pago de deudas configuran, en conjunto, una situación que excede ampliamente el concepto tradicional de endeudamiento.
La informaciĂłn muestra un cambio cualitativo en la funciĂłn del crĂ©dito. Cuando 62,5% del uso de las tarjetas de crĂ©dito se destina a comprar alimentos, el crĂ©dito deja de ser predominantemente una herramienta para ampliar las posibilidades de consumo y comienza a cumplir una funciĂłn de sostenimiento de necesidades bĂĄsicas. El Ietse concluye que esta cuestiĂłn debe abordarse y como algo central en la polĂtica econĂłmica y social. «No alcanza con observar la inflaciĂłn o los niveles de consumo de manera aislada. Resulta indispensable analizar simultĂĄneamente la capacidad real de los ingresos familiares para sostener el costo de vida y cumplir las obligaciones acumuladas».
Y finaliza: «La deuda puede ser una herramienta financiera cuando existe capacidad de pago. Cuando esa capacidad se deteriora, se transforma en un mecanismo de transferencia permanente de ingresos futuros hacia obligaciones pasadas».





