El INTA General Villegas fue sede del 7 Āŗ Simposio de Cultivos de Cobertura, que reunió a especialistas, productores y asesores para compartir resultados de dos dĆ©cadas de ensayos y tecnologĆas orientadas a conservar el suelo, mejorar el uso del agua y fortalecer los sistemas agropecuarios del oeste bonaerense.
La integración de cultivos de servicio ātambiĆ©n conocidos como cultivos de coberturaā en las rotaciones agrĆcolas es una herramienta fundamental y uno de los mayores avances para el desarrollo de sistemas productivos sostenibles, el manejo integrado de malezas y la mejora de la fertilidad de los suelos. Su adopción en las principales regiones agrĆcolas del paĆs responde a los beneficios agronómicos, ambientales y productivos que aportan, incorporĆ”ndose en los Ćŗltimos aƱos tambiĆ©n en sistemas mixtos con el doble objetivo de proteger el suelo y generar forraje para la producción ganadera.
SegĆŗn explicó HernĆ”n Trebino ādirector del Centro Regional Buenos Aires Norte del INTAā, las especies utilizadas como cultivos de cobertura contribuyen al control de malezas y a mejorar el aprovechamiento del agua y los nutrientes del suelo. āLos cultivos de servicio, que se siembran entre los cultivos de cosecha para mantener el suelo cubierto, se mantienen en el terreno para aportar nitrógeno y mejorar los niveles de materia orgĆ”nicaā, detalló.
Por su parte, Fernando Salvagiotti āespecialista del INTA Oliverosā remarcó que se trata de una herramienta central en el manejo de la sostenibilidad, y afirmó que āestos cultivos brindan diferentes servicios ecosistĆ©micos y su rol es importante en el equilibrio hĆdrico y el control de la erosiónā.
Desde hace mÔs de veinte años, el INTA desarrolla investigaciones y experiencias vinculadas a la incorporación de cultivos de cobertura en distintos ambientes productivos, evalúa estrategias de manejo y analiza sus impactos a largo plazo mediante ensayos de larga duración.
Trebino enfatizó que el INTA trabaja desde hace mĆ”s de dos dĆ©cadas en la validación de esta tecnologĆa: āEn General Villegas, se realizan ensayos desde 2003, con el objetivo de validar esta prĆ”ctica, para que el productor pueda tomar la mejor de las decisionesā. En este sentido, seƱaló que la elección de esta sede es estratĆ©gica debido a la trayectoria de la experimental, donde āel conocimiento se va construyendo de a dos, o sea, el productor trae su experiencia y nosotros sobre la base de esa experiencia le damos una respuesta tĆ©cnica que la justifiqueā.
En la misma lĆnea, Mirian Barraco, investigadora de INTA General Villegas y referente en la temĆ”tica, destacó: āLa experiencia acumulada durante mĆ”s de veinte aƱos de investigación demuestra que los cultivos de cobertura son una herramienta estratĆ©gica para mejorar la sustentabilidad de los sistemas productivos, aportando beneficios tanto al suelo como a la producciónā.
Entre las principales ventajas de esta prĆ”ctica se destacan la conservación y mejora del suelo, el aporte de carbono con mejoras en la materia orgĆ”nica, el manejo eficiente del agua, la trampa de rastrojos previos y la diversificación de los sistemas productivos, permitiendo incorporar nuevas especies y estrategias que fortalecen la resiliencia de los sistemas agrĆcolas y mixtos.
Con la presencia de especialistas de toda el Ć”rea pampeana, el encuentro estuvo destinado a productores, asesores, estudiantes, investigadores y empresas vinculadas al sector agropecuario. La jornada se distinguirĆ” por una metodologĆa de intercambio horizontal que combinarĆ” disertaciones con recorridas a campo para abordar el impacto de estas tecnologĆas adaptadas a las particularidades del ambiente subhĆŗmedo del oeste bonaerense.
Durante las paradas a campo se abordaron temƔticas clave como: pastoreo y siembras aƩreas, impacto de los cultivos de cobertura en la salud del suelo, especies y mezclas de cultivos de cobertura y cultivos de cobertura para ambientes con limitantes, entre otras.
En cuanto a la validación de tecnologĆas, Salvagiotti adelantó que se pudieron ver estrategias como ajustes en fechas de siembra, momentos de secado y un ensayo de larga duración de veinte aƱos, que evalĆŗa la inclusión de estos cultivos y su impacto a largo plazo sobre el suelo y el rendimiento de los cultivos. āVamos a encontrar muchas respuestas para poder realizar la inclusión efectiva de estos cultivosā, aseguró.





