Desde la Clínica del Sud advierten sobre un escenario complejo atravesado por cambios en el financiamiento, actualización de aranceles y nuevos esquemas de contratación con obras sociales y prepagas. En el marco de un contexto económico signado por la desregulación de distintos sectores y la liberalización de precios impulsada por el gobierno de Javier Milei, el sistema de salud privado enfrenta un proceso de reconfiguración que impacta de manera directa en clínicas, sanatorios y profesionales. Con el objetivo de analizar la realidad local, este medio visitó la Clínica del Sud de Río Cuarto y dialogó con su director, el Dr. Juan José Bosio, quien trazó un diagnóstico del presente que atraviesa el sector.

“Existe un panorama complejo con nuevos paradigmas que atraviesan la realidad de la institución, tanto desde el aspecto administrativo con los principales prestadores como en la relación con el equipo de profesionales”, explicó Bosio. Según detalló, la modificación en los esquemas de actualización de cuotas de medicina prepaga y las tensiones en la cadena de pagos generan incertidumbre financiera y dificultades para planificar inversiones. Uno de los puntos centrales es el desfasaje entre el incremento de costos —insumos médicos, medicamentos, tecnología y salarios— y los tiempos de liquidación de las prestaciones. A ello se suma la necesidad de sostener estándares de calidad en un escenario de presión inflacionaria acumulada y cambios normativos que alteran las reglas de funcionamiento del sistema. Bosio remarcó que la relación con obras sociales y empresas de medicina prepaga atraviesa una etapa de redefinición contractual. “Las instituciones debemos adaptarnos a nuevos esquemas de negociación, pero al mismo tiempo garantizar previsibilidad para nuestros profesionales y seguridad para los pacientes”, sostuvo.

En este contexto, el desafío para las clínicas privadas radica en equilibrar sustentabilidad económica con acceso y calidad asistencial. Desde la institución señalaron que se trabaja en la optimización de procesos internos, revisión de estructuras de costos y fortalecimiento del vínculo con el recurso humano, considerado un pilar central del servicio. El escenario nacional, atravesado por reformas estructurales y ajustes fiscales, impacta de manera directa en el sistema sanitario privado, que busca sostener su funcionamiento en medio de transformaciones profundas. En Río Cuarto, la experiencia de la Clínica del Sud refleja una realidad que se replica en distintas regiones del país: adaptación permanente frente a un contexto cambiante.