Vaya uno a saber por qué Dios lo dispuso de esta manera. Pero de lo que estoy convencido es que lo hace todo con infinito amor.
Estaría prácticamente confirmado que el Papa León XIV vendrá a la Argentina en noviembre.
Y lo primero que surge en muchos es una gran alegría, pero no sin una mezcla de sinsabor: es que tuvimos un Papa Francisco, argentino -Jorge Mario Bergoglio- que un día se fue a Roma a un cónclave como a una elección más y terminó elegido Sumó Pontífice. Y en todo su mandato no pudo regresar a visitar su patria.
Se asegura por ahí que no tuvo oportunidad porque las condiciones políticas «no estaban dadas» para llegar a pleno con su mensaje de fe en una época que tanto se lo necesitaba. Se decía que su visita se iba a politizar…
Hoy, parece que se alinean los planetas y León XIV tiene las condiciones para una visita pastoral a Argentina.
El anuncio, con un alto porcentaje de probabilidad, fue celebrado por el presidente Javier Milei como uno de sus mayores logros en una semana en la que el mandatario se regocijó con las cifras de crecimiento de la actividad económica en un porcentaje que hace muchos meses que no sucedía.
«Es la frutilla del postre», se relamían algunos en el círculo del poder, desde donde buscarán obtener un alto rédito con miras a la reelección presidencial del año próximo.
En la oposición al gobierno, no sólo para parte de los políticos sino también por un sector de la jerarquía de la Iglesia Argentina, cayó esta noticia como un balde de agua fría, que parangonan tanto con la quita de los subsidios al gas que el oficialismo impulsa. Y lo hacen cual animal de tiro con anteojeras que sólo avanza hacia un objetivo: el mejor para los libertarios y el peor caos de entrega, sumisión y pobreza que se pueda imaginar para los peronistas.

La noticia

El papa León XIV podría visitar la Argentina durante la primera quincena de noviembre de 2026, todo diagramado en el marco de una gira por Sudamérica que también incluiría a Uruguay y Perú.
Es más, el destino preferido es Perú, donde recaló como obispo saliendo de su Estados Unidos natal.
El actual Papa desarrollo una gran labor pastoral y además adoptó como su otra patria, de la que obtuvo su ciudadanía.
Según especulaban el viernes fuentes diplomáticas y eclesiásticas, la gira en suelo argentino incluíría un gran acto en Luján, otro en Santiago del Estero (hace pocos años nombrada como sede central de Argentina por Francisco) y la ciudad de Córdoba.
El viaje está siendo preparado como una visita de Estado y pastoral.
Las celebraciones «incluirían una misa en el Santuario de Luján, con grandes probabilidades de visitar también Santiago del Estero y Córdoba», confió una fuente eclesiástica.
Hasta este sábado ni el Gobierno argentino ni la Conferencia Episcopal habían recibido una confirmación oficial por parte del Vaticano.
Las versiones de que el papa León XIV visitará la Argentina en noviembre próximo cobraron fuerza en las últimas horas luego de que el canciller, Pablo Quirno, visitara al presidente Javier Milei en la quinta presidencial de Olivos, y comentara que le dio una «buena noticia».

Expectativa

La expectativa por la visita del Sumo Pontífice a la Argentina crece entre los fieles y el gobierno. “Vine a reunirme con el presidente Javier Milei para darle ‘la Buena Noticia’ que hará feliz a todo el pueblo argentino”, escribió en X el canciller Quirno. Y agregó: “¡Solo resta definir la fecha, qué linda primavera!”.
Previamente, el ex embajador de Uruguay Carlos Enciso aseveró desde la Santa Sede que León XIV tiene todo listo para una gira en noviembre por Argentina, Uruguay y Perú. «Los días no están. Dice primera quincena, es el dato que tengo. Puede ser unos días más o menos, capaz que se puede modificar, pero lo importante es que sería en noviembre», contó Enciso.
Enseguida, el presidente Javier Milei reposteó el mensaje de Quirno con un breve y contundente: “Se viene”.

Mensajeros

En ese marco, fuentes de Capital Humano confirmaron que la ministra Sandra Pettovello tiene pautado un viaje a Roma aún sin fecha definida. Se prevén encuentros de la funcionaria con autoridades del Vaticano en los que se abordarían detalles de la gira sudamericana del Santo Padre.
De esta manera el estadounidense Robert Prevost concretará lo que nunca llegó a hacer Jorge Bergoglio luego de convertirse en el papa Francisco: visitar la Argentina. Bergoglio evitó regresar a su país natal como jefe máximo de la Iglesia a fin de evitar una politización de su figura.
En febrero de este año, el canciller Pablo Quirno voló a Roma y en mano le hizo entrega al propio Papa el envío de la carta del presidente Milei.
En aquella oportunidad, Quirno había dicho luego de la reunión con León XIV: “Hice entrega de una carta de invitación del presidente al Papa León XIV para que visite nuestro país y reafirmé la voluntad de trabajar de manera conjunta por la paz, el entendimiento entre las naciones y la resolución pacífica de los conflictos”.
Con este antecedente, donde desde el gobierno nacional decían que las probabilidades de que en 2026 el Papa visitara el país eran “un 70% o más”, sumada a esta última aseveración de Quirno, fue que el propio canciller cerró su posteo diciendo: “Dios bendiga a los argentinos, que las Fuerzas del Cielo nos acompañen y Viva la Libertad Carajo”, cerró el canciller.
Pero en los movimientos que da la Iglesia nada es dejado al azar.
Lo central de la casi segura visita estará dado por el mensaje que León XIV dirija a los argentinos y a los gobernantes.
Nadie espera que sea de condena o de tono crítico, pero sí de aliento a construir un país mejor, avivando la llama de la Iglesia, que para algunos católicos les pinta mortecina. Habrá que estar atentos y en actitud de escucha. A quien le caiga el sayo, que se lo ponga.
Quién puede saber qué es lo que Dios quiere obtener como fruto de esta visita. Pero no dudo que es de lo mejor que tenga que suceder.
Y por supuesto, los católicos lloraremos a Francisco.

Jorge Almirón