En múltiples templos de toda Argentina comenzó este sábado la novena para celebrar la gran festividad del Santo Cura Brochero, cuya jornada central es el día 16 de marzo, día en que se recuerda al santo patrono del clero argentino.
Donde se vivirá la mayor expresión de fe será en la localidad de Villa Cura Brochero, lugar donde tuvo lugar especialmente su tarea evangelizadora.
“Bajo el lema ❞𝘾𝙤𝙣 𝘽𝙧𝙤𝙘𝙝𝙚𝙧𝙤 𝙘𝙖𝙢𝙞𝙣𝙚𝙢𝙤𝙨 𝙟𝙪𝙣𝙩𝙤𝙨❞ del 07 al 15 de marzo viviremos la Novena en honor a nuestro querido Santo Cura Brochero, renovando la fe y el compromiso de caminar como comunidad”, sostuvo el obispo Ricardo Araya.
Diariamente la comunidad de Villa Cura Brochero caminará rezando el rosario a las seis de la mañana. El recorrido será hacia un barrio distinto cada día, para celebrar luego la misa, a las siete de la mañana, en la capilla o en la gruta del santo.
La actividad diaria
Diariamente, entre el 7 y el 15 de marzo, en el Santuario se oficiará a las 11 la santa misa; a las 12 se rezará el Ángelus; a las 19.15 comenzará la adoración del Santísimo y se continuará con el rezo del rosario.
A las 20 se celebrará la misa de la novena, que estará a cargo del sacerdote predicador fray Luis Emilio Sarla (OFM).
Dos actividades se destacan para los días 14 y 15: el primero de estos días a las 17 horas habrá una bicicleteada con los niños, mientras que al día siguiente se concretará la recepción de los peregrinos (caminantes, ciclistas y cabalgantes).
Para quienes han podido participar de esta experiencia como peregrinos, se trata de “una renovación de la fe, jornadas de caminata en la que cada creyente o devoto del cura gaucho se reencuentra con Dios, con la figura del sacerdote y su misión, y rodeado de toda la geografía serrana que muestra a las claras el esfuerzo que el sacerdote argentino realizaba todos los días para llevar la palabra del Evangelio a todos los habitantes de una amplia zona que vivía entre los cerros”, sostuvo María, una devota que cada año peregrina desde la ciudad de Córdoba para revivir la fiesta de Brochero.
La fiesta patronal
El día lunes 16, día del santo cura Brochero, habrá misas a las 08:30 y 11:00.
“Todo está preparado para honrar al cura gaucho. En el día 16 habrá rezo del rosario media hora antes de cada celebración y se efectuará el acto de bendición con el poncho reliquia al finalizar cada misa. Asimismo, durante toda la mañana se atenderán confesiones con la presencia de sacerdotes de toda la diócesis”, sostuvo Araya.
La misa central con la procesión está prevista a partir de las 19 en la Plaza Centenario, y estará presidida por el obispo monseñor Ricardo Araya.
“Que estos días de gracia nos encuentren unidos, renovando nuestra fe y dejándonos guiar por el ejemplo misionero del Santo Cura Brochero. ¡Los esperamos para celebrar juntos esta gran fiesta de nuestra comunidad!”, resaltó finalmente.
Cada 16 de marzo la Iglesia Católica celebra al reverendo padre José Gabriel del Rosario Brochero, conocido popularmente como el ‘Cura Brochero’ o el ‘Cura gaucho’.
San José Gabriel del Rosario fue canonizado el 16 de octubre de 2016 por el Papa Francisco. Aquel día, este noble y generoso sacerdote cordobés se convirtió en el segundo argentino en ser canonizado después de Héctor Valdivieso Sáenz (San Benito de Jesús F.S.C.).
Patrono del clero argentino
Al día siguiente de la ceremonia de canonización del P. José Gabriel, el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos emitió un decreto notificando a la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) que el “Cura gaucho” era declarado patrono del clero argentino.
Años después, en 2020, el Ordinario Militar de Argentina, Mons. Santiago Olivera, aprobaba la solicitud para proclamar al Cura Brochero «Patrono de las Fuerzas Armadas”, especialmente de la «Fuerza de Despliegue Rápido» (FDR) del Ejército Argentino.
“La gracia de Dios es como la lluvia, que a todos moja”, solía decir San José Gabriel del Rosario Brochero cuando predicaba acerca del amor de Dios.
En 2016, poco antes de la canonización de Brochero, los obispos argentinos hicieron un pronunciamiento destacando la sencillez y cercanía del santo, preocupado por llevar a Cristo a los lugares más recónditos.
Lo expresado en aquel documento permanece firme en la memoria del pueblo católico argentino.
Brochero -se subraya en el documento- puede ser considerado un modelo de vida para todo cristiano y en especial para los sacerdotes gracias a su “celo misionero, su predicación evangélica y su vida pobre y entregada… [él] es modelo para todos”. Además, la figura de este santo resulta propicia para estos tiempos en los que la Iglesia quiere ponerse a tono con las necesidades de los fieles que están en “las periferias”, tal y como pedía el Papa Francisco. Los obispos argentinos enfatizaban en este pronunciamiento que el Santo Cura Brochero era la “imagen viva de lo que hoy el Papa Francisco nos invita a ser como Iglesia en salida”.
Brochero y el Papa Francisco
Es claro que, precisamente, el Papa Francisco sentía especial admiración por su connacional, tal y como lo evidencia en una misiva del año 2013: “El Cura Brochero tiene la actualidad del Evangelio, es un pionero en salir a las periferias geográficas y existenciales para llevar a todos el amor, la misericordia de Dios… No se quedó en el despacho parroquial, se desgastó sobre la mula y acabó enfermando de lepra, a fuerza de salir a buscar a la gente, como un sacerdote callejero de la fe”, reseñó el Santo Padre.
En la homilía de la ceremonia de canonización en 2016, el Pontífice asimismo destacó que el santo está entre aquellos que «han alcanzado la meta, han tenido un corazón generoso y fiel, gracias a la oración: rezaron con todas sus fuerzas, lucharon y vencieron».
A lomo de mula, pobre con los pobres
José Gabriel del Rosario Brochero nació el 16 de marzo de 1840, en el paraje Carreta Quemada, cerca de Santa Rosa de Río Primero, en el norte de Córdoba (Argentina). Fue ordenado sacerdote el 4 de noviembre de 1866.
A los 16 años entró al Seminario Mayor de Córdoba “Nuestra Señora de Loreto” en donde recibió su formación sacerdotal y en la Universidad de Córdoba cursó sus estudios filosóficos y teológicos. Fue ordenado sacerdote el 4 de noviembre de 1866.
Llegó a Traslasierra en 1869. Desplegó su intenso ministerio pastoral. Un rasgo típico de su vida sacerdotal fue la presentación del Evangelio mediante un lenguaje vívido y cercano a la comprensión de la gente sencilla.
Su preocupación fue iluminar la vida de sus fieles a partir de la Palabra de Dios no de forma general y abstracta sino aplicada a las circunstancias concretas de la vida. Su principal instrumento de evangelización fueron los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Construyó, junto a los fieles, una casa de ejercicios, acueductos, caminos, escuela y capillas.
Tras desempeñar su ministerio sacerdotal en la catedral de Córdoba y ser prefecto de estudios del Colegio Seminario Nuestra Señora de Loreto, el 19 de noviembre de 1869 fue elegido vicario del departamento de San Alberto, territorio de unos 10 mil habitantes, y de toda Traslasierra (región geográfica argentina conocida antes como ‘Curato de San Alberto’).
El sacerdote se instaló entonces en Villa del Tránsito (a 2000 metros sobre el nivel del mar), localidad que desde 1916 lleva su nombre: Villa Cura Brochero. Para llegar allí viajaba tres días entre las montañas a lomo de mula, de su fiel compañera de viaje, ‘Malacara’.
Más adelante, San José Gabriel jugó un papel decisivo en la asistencia a la población durante la epidemia de cólera que se desató en Córdoba (1867). “Se le veía correr de enfermo en enfermo, ofreciendo al moribundo el religioso consuelo, recogiendo su última palabra y cubriendo las miserias de sus deudos.
“Este ha sido uno de los períodos más ejemplares, más peligrosos, más fatigantes y heroicos de su vida”, señaló uno de sus amigos, Ramón J. Cárcano, como parte de uno de los testimonios recogidos para el proceso de canonización.
El cura gaucho murió ciego, contagiado de lepra, por los propios enfermos a los que atendía. El P. Guido Ricotti, quien fuera párroco de Villa Cura Brochero afirmó: “[El padre] Murió de la forma en que vivió, con mucha humildad y sencillez”.
Hasta los altares
El Santo Cura Brochero fue declarado venerable en febrero de 2004 por San Juan Pablo II.
El 20 de diciembre de 2012, Benedicto XVI firmó el decreto de beatificación que validaba el milagro que hizo posible este paso: la recuperación total, sin explicación médica o científica, de un niño con diagnóstico de daño neurológico masivo, que lo había dejado en estado vegetativo tras un grave accidente vial.
El Santo Cura Brochero sería beatificado el 14 de septiembre de 2013 en la Villa Cura Brochero, ubicada en Córdoba, en una Misa multitudinaria presidida por el enviado del Santo Padre, el Cardenal Angelo Amato, en ese entonces prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos (hoy, Dicasterio para las Causas de los Santos).
En enero de 2016, el Papa Francisco aprobó el milagro que posibilitó su canonización: la curación y recuperación de la niña Camila Brusotti, natural de San Juan (Argentina), quien había quedado al borde de la muerte tras ser víctima de una golpiza feroz.
De manera similar al caso anterior, el daño corporal era de tal magnitud que una recuperación era imposible desde el punto de vista médico o científico. La gracia de Dios, obtenida por intercesión de este santo, hizo posible el restablecimiento total de la niña.





