El Gobierno de la Provincia acompañó a 235 productores frutihortícolas que validaron Buenas Prácticas Agropecuarias. Además, se anunció un fondo propio de emergencia agropecuaria para pequeños productores afectados por eventos climáticos. La iniciativa refuerza una política pública que promueve el desarrollo productivo con criterios ambientales, inclusión y agregado de valor.

El Gobierno de la Provincia de Córdoba continúa fortaleciendo su política de desarrollo productivo sostenible con la entrega de más de 91 millones de pesos a productores frutihortícolas de la ciudad de Córdoba que validaron prácticas responsables en el marco del Programa de Buenas Prácticas Agropecuarias (BPAs).

En esta oportunidad, fueron beneficiados 235 productores, en su mayoría pertenecientes al cinturón verde. La medida se enmarca en una estrategia provincial que reconoce el esfuerzo productivo, promueve el cuidado ambiental y acompaña a los distintos actores del entramado agropecuario.

Durante esta edición del programa, el Consejo Consultivo de BPAs resolvió duplicar la cantidad de puntos asignados a las prácticas hortícolas en relación con la edición anterior, lo que se tradujo en un incremento significativo de los aportes otorgados.

Esta decisión refleja una mirada estratégica del Gobierno provincial sobre la importancia del sector hortícola para la seguridad alimentaria y el desarrollo local.

En ese sentido, el Ministerio de Bioagroindustria trabaja de manera articulada con Aproduco, la Asociación de Productores Hortícolas de la Provincia de Córdoba, con el objetivo de acompañar a los productores, fortalecer el asociativismo y promover la incorporación de nuevas tecnologías y saberes a través de la capacitación permanente.

El Programa de Buenas Prácticas Agropecuarias tiene como objetivo central fomentar la adopción de prácticas responsables en el agro, impulsar un cambio cultural en los sistemas productivos y contribuir al desarrollo sostenible en todo el territorio provincial.

Además, quienes participan del programa acceden a beneficios concretos, como un 5 por ciento de descuento en el Impuesto Inmobiliario Rural.

En el marco del acto, el ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, destacó el alcance del programa y señaló: “Este programa reconoce y estimula a los productores que hacen las cosas bien en el campo. Es una herramienta integradora, donde participan grandes, medianos y pequeños productores”.

Riesgo agropecuario

Durante la jornada, también se destacó la puesta en marcha de un fondo propio de emergencia agropecuaria destinado a pequeños productores. Se trata del Programa para Mitigar Efectos Adversos en el Marco de la Emergencia y/o Desastre Agropecuario, una iniciativa inédita en la provincia que busca brindar respuestas rápidas ante situaciones críticas provocadas por fenómenos climáticos, telúricos, biológicos o físicos.

“Es la primera vez que vamos a contar con un fondo con recursos propios para acompañar a pequeños productores afectados por eventos climáticos. Es un avance enorme en términos de previsibilidad y presencia del Estado”, subrayó Busso.

El programa contempla herramientas financieras como subsidios de tasas, aportes no reintegrables y asistencia para recomponer la capacidad productiva e infraestructura de trabajo frente a contingencias adversas.

Acompañaron la actividad el viceintendente de la ciudad de Córdoba a cargo del Ejecutivo, Javier Pretto; legisladoras, concejales, el director de Fortalecimiento Productivo Regional y coordinador del programa BPAs, Santiago Dellarossa, entre otras autoridades.