Según se informó oficialmente, el «Acueducto Arco Noreste – Área Metropolitana Gran Córdoba» beneficiará aproximadamente a 189 mil nuevos habitantes de Córdoba Capital, Estación Juárez Celman, Villa Allende y Colonia Tirolesa.

El intendente Daniel Passerini, la vicegobernadora Myrian Prunotto, el presidente del Ente Metropolitano Rodrigo Fernández y representantes del área metropolitana rubricaron un convenio de cooperación para el desarrollo del «Acueducto Arco Noreste – Área Metropolitana Gran Córdoba».

Según se anunció oficialmente, la obra beneficiará aproximadamente a 189 mil nuevos habitantes de Córdoba Capital, Estación Juárez Celman, Villa Allende y Colonia Tirolesa; «optimizando las condiciones sanitarias y acompañando de forma ordenada y sostenible el potencial desarrollo territorial del área».

También formaron parte del acto el ministro de Vinculación y Gestión Institucional, Miguel Siciliano; el intendente de Estación Juárez Celman, Fabián Reschia; el secretario de Gobierno de Colonia Tirolesa, Gabriel Cambiasso; y el secretario de Planificación General y Modernización de Villa Allende, Manuel de Palacios.

Passerini destacó el valor del trabajo en conjunto más allá de las pertenencias partidarias y puso el foco en el impacto social de la obra: “Los cuatro municipios que estamos representados no compartimos el mismo pensamiento político, pero sí el mismo compromiso con nuestra gente, que es darles una mejor calidad de vida”.

En ese sentido, subrayó la visión estratégica del Gobierno provincial: “Contamos con un gobernador como Martín Llaryora, que entiende que las obras son indispensables para el desarrollo y el crecimiento de nuestras ciudades”.

Passerini remarcó además el carácter planificado de la intervención y su proyección a largo plazo. “Hoy estamos pensando y ejecutando obras que generan una expectativa de desarrollo y crecimiento para los próximos 30 años. Esto es posible porque hay convivencia democrática y porque entendemos que gobernar es priorizar a la gente y no enredarse en discusiones que no sirven”.

En la misma línea, Prunotto remarcó el rol del Estado para garantizar igualdad de oportunidades. “No hay libertad si no hay igualdad, y con estas obras estamos garantizando igualdad para nuestros ciudadanos, que pasan a ser ciudadanos de primera”. Además, subrayó que se trata de decisiones que trascienden coyunturas políticas: “No son medidas tomadas al azar, sino verdaderas políticas de Estado que nos van a trascender y le dan previsibilidad a cada una de las acciones que llevamos adelante”.

El presidente del Ente Metropolitano, por su parte, destacó la escala y el impacto regional del proyecto: “Somos 27 municipios que integran el Ente Metropolitano, conformando el corazón productivo de la provincia y alcanzando a más de dos millones de habitantes. Durante estos años hemos impulsado obras y servicios, pero también acciones de carácter metropolitano que superan la capacidad individual de los municipios y requieren una fuerte articulación con el Gobierno de la Provincia”.

Por su parte, el ministro Fabián López señaló que el Ente Metropolitano constituye una herramienta clave para evitar errores históricos en los procesos de urbanización. “Es una de las grandes miradas hacia el futuro que se tuvo al momento de su creación: lograr que este segundo conurbano de la Argentina no repita los errores del conurbano bonaerense, que creció sin planificación”, explicó, y destacó la importancia de pensar la infraestructura desde una lógica regional y estratégica.

Detalles de la obra
Según se informó oficialmente, la obra tendrá una longitud aproximada de nueve kilómetros de conducto principal de gran diámetro, más ramales anexos y demás componentes. Tendrá un alcance de 8.400 hectáreas, permitirá 54 mil conexiones de agua y beneficiará a aproximadamente 189 mil nuevos habitantes de Córdoba Capital y el área metropolitana.

El presupuesto supera los $67 mil millones, a ejecutar por el Gobierno de la Provincia de Córdoba a través del Programa para el Financiamiento y Desarrollo de Infraestructura y Saneamiento. Asimismo, el Ente Metropolitano reintegrará el costo de la obra a través de las ciudades beneficiarias, en proporción a a las conexiones proyectadas para cada localidad, con un plazo de financiamiento de 54 meses.

Para instrumentar el retorno de los fondos y administrar la inversión, el Ente Metropolitano constituirá dos herramientas institucionales a gran escala: creará la Unidad Ejecutora Metropolitana de Agua y Saneamiento (UEMAS) y un fideicomiso público de administración, que estiman que garantizarán la transparencia y control de la inversión.