Inaugurado en 1939, cuenta con el primer lago artificial de la región y es un ícono de la ciudad cabecera del departamento San Justo. El gobernador Llaryora recorrió las obras que la Provincia ejecuta para revitalizar el espejo de agua y generar nueva infraestructura arquitectónica en el espacio verde de 7.6 hectáreas de superficie.
El gobernador Martín Llaryora, acompañado por el intendente Damián Bernarte, recorrieron las obras que el Gobierno de Córdoba ejecuta como parte del plan de recuperación integral y transformación del Parque del Cincuentenario de la ciudad de San Francisco en un Bioparque que combinará infraestructura hídrica, biodiversidad, recreación y educación ambiental.
En sus 7.6 hectáreas de superficie, este espacio verde cuenta con zonas recreativas, ecológicas, deportivas y educativas y un lago artificial de 2.5 hectáreas.
El Bioparque Cincuentenario se posiciona como una pieza de acupuntura urbana, una herramienta de ingeniería hídrica, un refugio de biodiversidad y centro de encuentro social y turístico de la región.

Durante el recorrido, Llaryora resaltó que el parque fue un ícono de la ciudad y uno de los lugares más bellos.
Sobre los trabajos en el lugar, el mandatario destacó: “Lo que hacemos con estas obras es para que el parque vuelva a tener todo su esplendor. Así los vecinos, no solo de San Francisco, sino que principalmente de este populoso sector de la ciudad, vuelvan a tener un hermoso lugar para disfrutar con toda la familia”.
Las obras, a cargo de la Dirección General de Preservación de Espacios Públicos, Monumentos y Patrimonio Provincial del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, avanzan en dos grandes frentes: la revitalización del espejo de agua y la generación de nueva infraestructura, espacios y sectores de esparcimiento en todo el espacio verde.
La recuperación del lago artificial – surgido en 1939 como primera laguna de retardo de la región- se encuentra en su fase final. El proyecto busca resaltar su diseño original, que incluía un ecosistema de agua controlada por un molino y una reserva protegida arbórea. Además, los trabajos rescatan su valor patrimonial, albergando la glorieta, el mirador y esculturas como la de Eva Perón y el «Hombre Universal».
Entre las novedades que se incorporarán figuran la implementación de técnicas de limpieza biológica del agua mediante vegetación específica, regulando el paso a través de sistema de diques gaviones lúdicos y sistemas de oxigenación del agua.
Las islas funcionarán como reserva de fauna y flora local, minimizando el impacto humano directo. Desde la Isla central se provee de agua de pozo con el fin de incorporar agua en los meses secos, mientras el sector de canotaje y escolleras será la base para la realización de actividades náuticas no motorizadas, con muelles y miradores tipo que permiten a las personas acercarse al agua sin degradar los taludes naturales.
Por su parte, Bernarte manifestó que esta refuncionalización se está llevando a cabo en “uno de los espacios verdes más importantes que tiene la ciudad. Gracias a la decisión de nuestro gobernador, trabajando juntos, este punto de encuentro, será sin dudas, el lugar más bonito que tenga la ciudad de San Francisco”.

En detalle
La obra de arquitectura que actualmente se ejecuta consta de la fabricación y colocación de pérgolas, pasarelas y rejas, además de la materialización de senderos.
En los próximos días quedarán colocados los primeros 150 metros lineales de rejas.
El espacio verde contará con nuevo circuito náutico, más bicisendas, senderos peatonales: configurando un sistema de movilidad segura, saludable y accesible.
El Bioparque del Cincuentenario contará con numerosas opciones para paseos, entre los que se destacan:
Paseo la Feria: Espacio para la economía social y el encuentro ciudadano. Ubicado estratégicamente en relación con el Hospital «José B. Iturraspe» y el hogar de Ancianos, con infraestructura flexible para ferias de emprendedores, artesanos y eventos de economía circular, fortaleciendo el tejido social.
Paseo Deportivo: dotado de equipamiento para la salud y el ejercicio, con postas aeróbicas, y estaciones de hidratación.
Paseo del Mariposario, un nodo de biodiversidad y educación y un sector de borde diseñado con flora nativa específica (plantas hospederas y nectaríferas) destinadas a atraer polinizadores.
Paseo el Bosquecillo: àrea de sombra densa y descanso de preservación autóctona de los Espinillos.





