Desde Córdoba, una empresa desarrolló una plataforma basada en ingeniería genética que permite producir proteínas recombinantes a gran escala y a menor costo para la industria de la salud y nutrición animal.
La biotecnología continúa abriendo nuevas fronteras para los sistemas productivos, y desde Córdoba una startup impulsa una solución que combina ciencia, innovación y eficiencia industrial. Se trata de ByBug, una empresa fundada hace tres años que desarrolló una plataforma tecnológica basada en larvas de mosca soldado negro genéticamente modificadas, capaces de producir proteínas recombinantes a gran escala y con costos significativamente más bajos que los métodos tradicionales.
El proyecto surge ante una limitación concreta del mercado: muchos tratamientos avanzados para la salud animal, como anticuerpos o inmunoestimulantes, son inviables para su uso masivo debido a los elevados costos de producción. Frente a ese escenario, el equipo de ByBug diseñó un modelo alternativo que transforma a los insectos en bioreactores naturales, capaces de generar estas proteínas dentro de su propio organismo.
Insectos como plataforma biotecnológica
ByBug aplica ingeniería genética sobre la mosca soldado negro (BSF, por sus siglas en inglés) para producir nanoanticuerpos y otras moléculas funcionales directamente en el cuerpo de las larvas. Posteriormente, estas larvas se procesan en una harina que funciona como vehículo para administrar las proteínas a través del alimento animal.
Este enfoque permite simplificar de manera significativa los procesos biotecnológicos tradicionales, evitando etapas complejas de purificación y reduciendo el impacto ambiental. Además, al integrarse directamente en la nutrición animal, facilita la adopción comercial de soluciones biotecnológicas avanzadas.
Un modelo escalable y eficiente
Uno de los principales diferenciales de la startup está en su modelo de producción. A diferencia de otros desarrollos que dependen de laboratorios o fermentadores de alto costo, ByBug se apoya en una infraestructura que ya existe a nivel global: la producción de harina de mosca soldado negro.
Esto le permite escalar rápidamente mediante acuerdos con productores existentes, sin necesidad de grandes inversiones en capital físico. Al mismo tiempo, como la harina de insectos ya forma parte de las dietas animales, la incorporación de proteínas recombinantes no requiere cambios estructurales en la cadena productiva.
De Córdoba a los mercados globales
Escalar una tecnología disruptiva desde una startup latinoamericana no estuvo exento de desafíos. La validación científica, el cumplimiento de estándares internacionales y la construcción de credibilidad frente a grandes actores del sector fueron etapas clave del proceso.
Actualmente, ByBug opera en Chile, Ecuador y Estados Unidos, y avanzó en acuerdos estratégicos y pruebas piloto con empresas del segmento acuícola, tanto en camarones como en salmón.
Entre sus principales hitos se destacan el desarrollo de tres cepas genéticamente modificadas, la presentación de tres patentes, acuerdos de escalamiento con productores globales de harina de insectos y proyectos de investigación y desarrollo con una de las principales farmacéuticas animales del mundo. A esto se suma la apertura de su oficina comercial en Estados Unidos.
La empresa cuenta con el respaldo de fondos de inversión y family offices de Argentina, Chile y Estados Unidos, entre ellos GridX, Südlich Capital, The George Kaiser Family Foundation y Tim Draper.
Innovación biotecnológica y ecosistema local
El desarrollo de ByBug se inscribe en un ecosistema biotecnológico cordobés en plena expansión. La provincia se consolidó como uno de los principales polos tecnológicos del país, con más de 50 empresas biotecnológicas activas, en su mayoría de reciente creación.
Sin embargo, el sector aún enfrenta desafíos estructurales vinculados al acceso al capital, la estabilidad macroeconómica y la necesidad de marcos regulatorios que acompañen el ritmo de la innovación.
Proyección y próximos pasos
En el corto y mediano plazo, el foco de la startup estará puesto en transformar los pilotos actuales en acuerdos comerciales, principalmente en el sector acuícola. En paralelo, avanzará en nuevas aplicaciones para los segmentos avícola y de mascotas, mientras continúa optimizando su plataforma tecnológica.
Con una visión de largo plazo, ByBug busca posicionarse como un actor clave detrás de los alimentos funcionales y aditivos biotecnológicos, aportando soluciones innovadoras que integren ciencia, producción y sostenibilidad.
Fuente: Punto a Punto





