Por Gustavo Román. Director de La Ribera Multimedio

Recientemente visitamos Alpa Corral. Al ingresar a la localidad, un grupo de personas nos detiene y nos informa que debemos pagar por el ingreso. Cuando muestran los recibos que pretendían darme a cambio de abonar $ 600, no tenían ni logo ni membrete oficial de la Municipalidad, tampoco los datos oficiales de un organismo público. Era un talonario berreta, no oficial, y con la redacción de una supuesta ordenanza que justifica el cobro del ingreso al balneario. Cuando le pedí poder fotografiar el talonario, se negaron a permitirme tal acción.

Les recuerdo a todos, que ese trámite es público, la documentación debería serlo también y que esos fondos deberían tener un recorrido oficial de ingreso a las arcas municipales. En mi doble condición de periodista y propietario en Alpa Corral, no pude acceder a esa documentación. ¿Por que será que la ocultan? ¿Qué recorrido tienen esos fondos recaudados? ¿Cuánto se recauda?, ¿Ese dinero ingresa formalmente al erario público?, ¿De qué manera?, ¿Es legal que suceda ese cobro?, ¿El dinero en cuestión, forma parte del presupuesto municipal?, ¿Está conformado en algún ítem de la ordenanza que se aprueba como presupuesto?, ¿El Tribunal de Cuentas de Alpa Corral tiene un informe oficial al respecto?, ¿A dónde se puede leer un informe que detalle lo recaudado y la finalidad de ese dinero?, ¿Por qué la actual Secretaria de Gobierno de la comuna y precandidata a intendente, Vanina González, no brinda esa información claramente a la comunidad y los medios de comunicación?, ¿Cuánto dinero se recauda por temporada?.

Vanina González – Secretaria de Gobierno

Insólita la situación de la Municipalidad de Alpa Corral, la única que no puede dar cuenta de la realización de obra pública relevante en tantos años de gestión. El no progreso de la villa es patético. La única actividad que se desarrolla es la privada, la de los inversores privados. El transito sigue siendo un caos en Alpa Corral. Nunca hubo planificación alguna. Las cosas suceden sin orden ni coordinación alguna. Llama la atención que los vecinos, los propietarios y los inversores transiten este proceso de no acción alguna en la peor gestión municipal de la historia de la villa sin exigencias ni reclamos.

Ni que hablar si salimos del casco central de Alpa Corral y llegamos a Villa Eugenia, conocida como La Union. Es insólito lo que sucede allí. Los propietarios pagan impuestos y servicios, por algo que no sucede o se realiza de mala manera. No hay servicio de agua y se sostiene el mismo con un sistema obsoleto y antiguo. No se mantienen las calles, el servicio de recolección de residuos es deficiente y la presencia de funcionarios de la municipalidad es nulo.

La jefa comunal, María Nelida Ortíz, es una profesional de las excusas y explicaciones sin argumentos. Su gestión es insostenible por mediocre y además por su mala voluntad y predisposición para dar respuestas a cualquier reclamo. No gestiona en la provincia, tampoco en la Nación. No participa de las reuniones de la Comunidad Regional y tampoco articula acciones con sus municipios vecinos.

Nélida Ortíz – Intendenta

En síntesis, observamos con preocupación la desidia de la gestiona municipal, el estancamiento de la Villa que sigue siendo una postal de hace décadas y además nos ocupa el manejo de los ingresos municipales. ¿La administración municipal resiste una auditoría? ¿Cuántos empleados tiene esa comuna? ¿Por qué los trabajadores hacen paro por reclamos salariales?.

Son muchas las irregularidades que encontramos en esta gestión municipal, ¿Por quá la Intendenta no explica claramente cuántas obras se realizaron en su mandato? ¿Por qué no las recorre y las muestra? ¿Por qué no explica detalles financieros de su gestión?.

Seguimos sugiriéndole que en nuestro medio estamos dispuestos a escuchar todas sus explicaciones y aclaraciones. Por ahora, estamos a la expectativa