La Cámara de Diputados fracasó este jueves en su intento de aprobar diversos proyectos, entre ellos el que establecía la creación de nuevas universidades, luego de que la sesión ingresara en un clima tumultuoso que impidió su continuidad ante la falta de quórum provocada por Juntos por el Cambio. Los legisladores de Frente de Todos consideraron que su ademán fue una acción «vulgar», «misógina» y cargada de violencia contra la mujer.

Diputados nacionales del Frente de Todos repudiaron este jueves un gesto grosero realizado por el titular del bloque PRO, Cristian Ritondo, al finalizar la sesión y consideraron que su ademán fue una acción «vulgar», «misógina» y cargada de violencia contra la mujer.

Los cuestionamientos al legislador del PRO fueron el epílogo de una jornada tumultuosa en la Cámara baja, en la que el grupo oficialista no pudo conseguir que se aprobaran los proyectos que habían sido incluidos en el temario de la convocatoria.

Cuando la sesión había concluido, y mientras se acercaba a la salida del recinto, Ritondo alzó ambas manos e introdujo el dedo índice de una mano en un círculo formado por los dedos índices y pulgar de la mano contraria; su gesto duró un instante, porque rápidamente unió las palmas, como si se despidiera de los oficialistas.

Desde el FdT no tardaron en cuestionar el ademán del líder opositor: Mónica Litza, del Frente Renovador, aseguró que «el grado de violencia que vivimos hoy en la Cámara de Diputados es inaudito. Si bien hace rato que JxC viene teniendo actitudes agresivas y misóginas lo de hoy cruzó un límite. Decidimos con las compañeras de nuestro bloque impedir más agresiones hacia Cecilia Moreau; por respeto a su investidura como presidenta de la Cámara y por el hecho de ser mujer«.

Para Litza, «es increíble también que las mujeres de JxC no pongan freno a sus compañeros. Muchas de ellas identificadas con la lucha en defensa de las mujeres. Raro, ¿no?»

Por su parte, Gabriela Estévez, del FdT por Córdoba, advirtió que «esta tarde Juntos por el Cambio terminó de cruzar una línea roja. El nivel de violencia contra la presidenta de la Cámara de Diputados Cecilia Moreau es inadmisible. No respetan su autoridad institucional, gritan encima de ella cuando habla, la agravian, amenazan e insultan con total impunidad. Jamás hicieron ni harían lo mismo con un varón. Son violentos y misóginos. Pero tienen la protección del partido judicial y los medios hegemónicos».

Mónica Macha (FdT-Buenos Aires), en tanto, señaló: «Cuando decimos que la cultura de la violación como práctica política está vigente nos referimos a esto que hace Ritondo. Es violencia política y es violencia hacia las mujeres».

Para Marisa Uceda (FdT-Mendoza), «la conducta de Ritondo fue vergonzosa desde que entró en el recinto, gritaba, realizaba ademanes, pretendió usar el gentilicio ‘venezolana’ para agraviar a una diputada mientras hablabay coronó con el gesto obsceno hacía la presidenta de la cámara, un claro desprecio a la institucionalidad que pregonan y una conducta misógina y vulgar».

Pasadas tres horas del final de la sesión y cuando el vídeo del gesto ya se empezaba a viralizar, Ritondo tuiteó: «Lo subo yo también: grito porque se cagan en el Congreso, en el reglamento, en las leyes, en las instituciones. Grito también porque se negaron a darme la palabra. Solo aparecen para apretar a la Justicia. Ese soy yo, el del video, gritando que no había quórum».