El certamen se desarrolló de manera virtual del 5 de octubre al 15 de noviembre y en su primera edición contó con la participación de cerca de 300 estudiantes de diferentes universidades públicas y privadas de Argentina.

El mismo fue creado por estudiantes que participaron tiempo atrás como alumnos de nivel secundario en la Olimpíada Argentina de Biología y que ahora siendo universitarios colaboran con el Comité Organizador. Además, crearon un espacio en Instagram denominado «Hablemos de ciencia», en donde comparten de manera simple, amena y responsable conocimientos, curiosidades e información sobre temáticas científicas.

Desde este espacio organizaron este Primer Torneo Científico Universitario. El grupo está integrado por Martín Soria, estudiante del cuarto año de Microbiología de la Facultad de Cs. Exactas de la UNRC; Lucas Tosolini de la UNC; Joaquín Ferreyra estudiante de posgrado en la UNRosario; y Lihué Ferro, un argentino radicado en Las Palmas (España) que estudia Ciencias del Mar en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

“Nosotros somos amigos que nos conocimos en las Olimpíadas Argentinas de Biología que decidimos armar este espacio en Instagram denominado Hablemos de ciencia y que ahora decidimos crear este torneo”, contó Martín Soria.

En este sentido, el estudiante de Microbiología recordó que “la propuesta nace de nuestra participación en las Olimpíadas de Biología que realizamos Lucas y Lihue, en donde entendimos lo enriquecedor que son este tipo de eventos y notamos su ausencia en la universidad. Nos quedaba esa pizca que no estaba y por eso decidimos crear este torneo. Estoy seguro que si nosotros no hubiésemos sido los organizadores habríamos sido los primeros en anotarnos”. 

“En nuestra participación en las Olimpíadas de Biología no solamente nos llevamos conocimiento y muchas técnicas de laboratorio que desconocíamos, hicimos muchos amigos. Por eso, al saber lo enriquecedoras que son este tipo de competencia fue que nos animamos a crear el Primer Torneo Científico Universitario”, contó.

Hace dos años los estudiantes venían pensando cómo armar esta competencia que integrara en un mismo certamen todas las carreras universitarias y tras haber recibido el visto bueno del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Córdoba, empezaron a darle forma. Finalmente, durante este año lo pudieron llevar a cabo.

“Fueron 10 meses que tuvimos definiendo cada una de las etapas para lograr crear esta propuesta”, afirmó Soria.

Contó que esta primera edición del Torneo Científico Universitario consistió en una primera instancia de exámenes sobre conocimientos generales referidos a cuatro áreas fundamentales de la ciencia: biología, física, matemática y química. La segunda instancia fue sobre comunicación pública de la ciencia, “en donde les pedimos a los participantes que pasaron la primera instancia, que redactaran una nota periodística destinada a un público general sobre el cambio climático. Les pedimos que fuera una nota original, seria y amena”.

Recordó Soria que, en este marco, los participantes tuvieron la oportunidad de participar de un taller de comunicación pública de la ciencia dictado por Alberto Díaz Añel, especialista en Periodismo Científico y docente de posgrado en la Universidad Nacional de Córdoba, quien les brindó las herramientas necesarias para que los jóvenes pudieran redactar su artículo periodístico.

Rescató que los participantes han recibido de buena manera esta instancia, ya que les manifestaron que tiene ciertas falencias a la hora de elaborar contenidos sobre ciencia que sean bien recibidos por la comunidad en general. “En nuestras carreras tenemos una excelente formación disciplinar, pero nos falta potenciar sobre aquellos aspectos que tiene que ver sobre cómo comunicar nuestros conocimientos y hacerlo de una manera amena para que llegue a las personas que no están en el campo científico”, reflexionó el estudiante.

Contó que la tercera etapa consistió en la vinculación de los estudiantes con empresas de biotecnología. En esta instancia, el sector privado planteó algunos desafíos y/o problemáticas y los estudiantes tenían que presentar soluciones a las mismas. Manifestó que por los comentarios que han tenido de los participantes esa experiencia también fue muy bien recibida y valorada. “Fue una excelente oportunidad para que los chicos tengan una aproximación a lo que podría ser su futuro como profesionales dentro de una empresa”, valoró.

Martín Soria dijo que además de toda la parte competitiva, la idea de que trabajen en equipo y de manera interdisciplinaria, otro de los objetivos fundamentales del certamen fue que los jóvenes pudieran generar nuevos vínculos y amistades. En este marco se generaron charlas para que interactúen y se capaciten juntos.

Remarcó que las charlas y talleres fueron brindadas por científicos de renombre a nivel nacional e internacional, tales como: José Edelstein, destacado físico argentino; el doctor Antonio Lazcano Araujo, mexicano experto en Evolución Temprana y Origen de la Vida; y el biólogo y divulgador científico argentino Diego Golombek, entre otros.

Por otra parte, Soria agradeció a todos los que colaboraron en la organización, “ya que nosotros somos solamente cuatro estudiantes y sin esa ayuda hubiera sido imposible lograr esto”, y agregó: “Especialmente a los docentes que fueron quienes elaboraron los exámenes de la primera instancia del torneo”.

Para lograr poner en marcha esta propuesta, los jóvenes de «Hablemos con ciencia» contaron con la colaboración del doctor Matías Pellegrino, docente del Departamento de Ciencias Naturales e integrante del Comité Organizador Ejecutivo de la Olimpíada Argentina de Biología, el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Córdoba y el aval institucional de la Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de la UNRC. Además, la UNC le brindó el soporte técnico (plataforma) para poder concretar esta novedosa competencia universitaria.

Por último, el estudiante de Microbiología adelantó que ya está confirmada la segunda edición del Torneo Científico Universitario para 2023.

Fuente: Comunicación de Exactas